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sábado, 29 de diciembre de 2012

Adelante, Evo

La soberanía energética es un pilar fundamenatl en cualquier estado. En Bolivia han decidido acabar con los abusos de la empresa española Iberdrola y la han expropiado. Conocido es el expolio y el sesgo colonial que muchas empresas españolas tienen en América Latina. A pesar de que los medios españoles presenten actuaciones como la de Evo como un ataque a los intereses españoles. Nunca estas empresas han repartido beneficios entre el pueblo español, y aunque así fuera no puede ser a costa de otros, es más, esos abusos también los hacen aquí. Y penosamente más de una en su día fue privatizada. No son intereses españoles, sino intereses privados que no conocen patria ni bandera, por más que a sus dirigentes se envuelvan en ella cuando les conviene. Confundiendo a la población y presentando como enemigo a un pueblo hermano y no a alguien que explota a los dos.
Nos hemos visto obligados a tomar esta medida para que las tarifas de servicio eléctrico sean equitativas en el departamento de La Paz y Oruro

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1689633/0/evo-morales/expropiacion/iberdrola/#xtor=AD-15&xts=467263

Nos hemos visto obligados a tomar esta medida para que las tarifas de servicio eléctrico sean equitativas en el departamento de La Paz y Oruro

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1689633/0/evo-morales/expropiacion/iberdrola/#xtor=AD-15&xts=467263

lunes, 6 de agosto de 2012

Bolivia, lenguas y Aragón

Muchas veces se hace burla, con esa mezcla de racismo e ignorancia, a Evo Morales, incluyendo su indumentaria indígena. Desde una perspectiva colonial y paternalista que todavía se cree que América Latina es menor de edad políticamente y necesita tutela. O más bien las empresas capitalistas españolas quieren seguir teniendo manga ancha y hacen de su avaricia y saqueo una cuestión nacional española.

Sin embargo, en cuestiones culturales y de respeto a las minorías dan una lección. Bolivia reconoce y protege todas las lenguas indígenas y las personas indígenas podrán recibir la educación en su lengua materna. Mientras aquí es dogma de fe el cosmopaletismo de que hay que aprender inglés o alemán o hasta chino, como si fuera incompatible con saber aragonés o catalán. Y el gobierno PP-PAR nos ha llevado a un ridículo internacional en el tema lingüístico.

martes, 1 de mayo de 2012

Expropiación en Bolivia

Sobre esta nueva noticia de una expropiación, se puede decir prácticamente lo mismo que sobre la de YPF en Argentina. Rápidamente los voceros del capital español hablan de radicalismo en estos países y de ataque a los interses españoles, identificando estos con los del gran capital. Así la filial en Bolivia de Red Eléctrica Española, unas palabras de Evo Morales que dejan bien claro que la época del colonialismo y del paternalismo han pasado, y que los pueblos de América son plenamente soberanos. La están recuperando después de dejar de aplicar las "recomendaciones" del FMI o del Banco Mundial que tanto daño hicieron en los años 90.

Hoy día nuevamente, como justo homenaje a los trabajadores y al pueblo boliviano que ha luchado por la recuperación de los recursos naturales y los servicios básicos, nacionalizamos la Transportadora de Electricidad.
 
Además de que en su visión irrespetuosa, muchas veces los medios españoles han ridiculizado de modo clasista a Evo Morales por su vestimenta india, haciendo honor a sus orígenes indígenas. Recordemos la de tiempo que los indígenas han estado apartados de los puestos de poder.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Vargas Llosa, otro no nacionalista

Mario Vargas Llosa es uno de esos personajes que aprovecha su merecida fama como escritor e intelectual para dar legitimidad y fuerza a sus opiniones políticas. Para criticar como si estuviera en una posición de superioridad moral e intelectual. Así se permite licencias como criticar al nacionalismo de una manera sesgada y parcial, olvidando a algunos de sus compañeros de viaje.

Ojalá que los nacionalismos, plaga incurable del mundo moderno y también de España, no estropeen esta historia feliz. Detesto toda forma de nacionalismo, ideología –o, más bien, religión– provinciana, de corto vuelo, excluyente, que recorta el horizonte intelectual y disimula en su seno prejuicios étnicos y racistas, pues convierte en valor supremo, en privilegio moral y ontológico, la circunstancia fortuita del lugar de nacimiento. Junto con la religión, el nacionalismo ha sido la causa de las peores carnicerías de la historia, como las de las dos guerras mundiales y la sangría actual del Medio Oriente. Nada ha contribuido tanto como el nacionalismo a que América Latina se haya balcanizado, ensangrentado en insensatas contiendas y litigios y derrochado astronómicos recursos en comprar armas en vez de construir escuelas, bibliotecas y hospitales.


Es curioso que afirme ésto quien tiene como amigos a Aznar, que afirma que España es la nación más antigua de Europa, que apoya la invasión de países o el recorte de libertades. O a Rosa Diez cuyo partido hace de la españolidad y el desprecio al diferente la base de su discurso. Que cite a España pero hable de Oriente Medio sin citar la invasión de Irak o las violaciones de Israel a los derechos humanos. ¿De verdad han sido los nacionalismos o los privilegios de las oligarquías en América Latina? Y el apoyo de Estados Unidos a dictaduras en la región y a golpes de Estado. Pero la hipocresía y el doble rasero continúan.

No hay que confundir el nacionalismo de orejeras y su rechazo del “otro”, siempre semilla de violencia, con el patriotismo, sentimiento sano y generoso, de amor a la tierra donde uno vio la luz, donde vivieron sus ancestros y se forjaron los primeros sueños, paisaje familiar de geografías, seres queridos y ocurrencias que se convierten en hitos de la memoria y escudos contra la soledad. La patria no son las banderas ni los himnos, ni los discursos apodícticos sobre los héroes emblemáticos, sino un puñado de lugares y personas que pueblan nuestros recuerdos y los tiñen de melancolía, la sensación cálida de que, no importa donde estemos, existe un hogar al que podemos volver.

Qué bellas palabras y qué bien habla, sin ironía alguna. Lo mío es sano y lo de los demás es malo y perverso. No es violencia no dejar expresar democráticamente una idea política tan respetable como la suya. No hay más que ver esa tolerancia que practican. Su respeto a líderes democráticamente elegidos como Chávez o Evo Morales, permitiéndose hablar de un racismo indígena, unos pueblos que durante siglos ha sido aniquilado. Qué triste convertirse en un cipayo y vocero del imperialismo.

martes, 16 de octubre de 2007

Discurso de Evo Morales en la ONU

Edificante discurso, que demuestra que hay políticos con la suficiente sensibilidad y criterio para llevar estas ideas a los foros de la alta política, dejando constancia. Que creen que hay que vivir en convivencia con la naturaleza y no aprovechándonos de ella y esquilmándola. Discurso de Evo Morales en la ONU.
Respetemos a nuestra Madre Tierra

Hermanas y hermanos Presidentes y Jefes de Estado de las Naciones Unidas: El mundo tiene fiebre por el cambio climático y la enfermedad se llama modelo de desarrollo capitalista. Mientras en 10.000 años la variación de dióxido de carbono (CO2) en el planeta fue de aproximadamente un 10 por ciento, en los últimos 200 años de desarrollo industrial, el incremento en las emisiones de carbono ha sido de un 30 por ciento.


Desde 1860, Europa y Norteamérica han contribuido con el 70 por ciento de las emisiones de CO2. El 2005 ha sido el año más caluroso de los últimos mil años en el planeta. Diferentes investigaciones demuestran que de 40.170 especies vivas estudiadas, 16.119 están en peligro de extinción. Un pájaro de cada ocho puede desaparecer para siempre. Un mamí­fero de cada cuatro está amenazado. Un anfibio de cada tres puede dejar de existir.

Ocho crustáceos de cada diez y tres insectos de cada cuatro están en riesgo de extinguirse. Vivimos la sexta crisis de extinción de especies vivas en la historia del planeta Tierra y, en esta ocasión, la tasa de extinción es 100 veces más acelerada que en los tiempos geológicos.

Ante este futuro sombrí­o, los intereses transnacionales proponen seguir como antes y pintar la máquina de verde, es decir, seguir con el crecimiento y el consumismo irracional y desigual generando más y más ganancias sin darse cuenta de que actualmente estamos consumiendo en un año lo que el planeta produce en un año y tres meses. Ante esta realidad, la solución no puede ser el maquillaje ambiental.

Para mitigar los impactos del cambio climático leo en informes del Banco Mundial que hay que acabar con los subsidios a los hidrocarburos, ponerle precio al agua y promover la inversión privada en los sectores de energí­a limpia. Nuevamente quieren aplicar las recetas de mercado y privatización para hacer negocios con la propia enfermedad que estas polí­ticas producen. Lo mismo sucede en el caso de los biocombustibles puesto que para producir un litro de etanol se requieren 12 litros de agua.

De igual forma, para procesar una tonelada de agro combustibles se necesita, en promedio, una hectárea de tierra. Ante esta situación, nosotros -los pueblos indígenas y los habitantes humildes y honestos de este planeta- creemos que ha llegado la hora de hacer un alto para reencontrarnos con nuestras raí­ces, con el respeto a la madre tierra; con la Pachamama como la llamamos en los Andes.

Hoy, los pueblos indígenas de América Latina y del mundo estamos convocados por la historia para convertirnos en la vanguardia de la defensa de la naturaleza y de la vida. Estoy convencido de que la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indí­genas, aprobada recientemente después de tantos años de lucha, tiene que pasar del papel a la realidad para que nuestros conocimientos y nuestra participación nos ayuden a construir un nuevo futuro de esperanza para todos.

Quién sino los pueblos indí­genas podemos señalar el rumbo de la humanidad para la preservación de la naturaleza, de los recursos naturales y de los territorios que habitamos ancestralmente. Necesitamos un golpe de timón de fondo y a nivel mundial para dejar de ser los condenados de la tierra.

Los paí­ses del norte tienen que reducir sus emisiones de carbono entre un 60 y un 80 por ciento si queremos evitar que la temperatura de la tierra suba más de 2 grados en lo que queda de siglo provocando que el calentamiento global alcance proporciones catastróficas para la vida y la naturaleza. Tenemos que crear una Organización Mundial del Medioambiente con fuerza vinculante, y disciplinar a la Organización Mundial del Comercio empeñada en llevarnos a la barbarie.

Ya no podemos seguir hablando de crecimiento del Producto Bruto Nacional sin tomar en cuenta la destrucción y el derroche de los recursos naturales. Tenemos que adoptar un indicador que permita considerar, de manera combinada, el Índice de Desarrollo Humano y la Huella Ecológica para medir nuestra situación medioambiental. Hay que aplicar fuertes impuestos a la superconcentración de la riqueza y adoptar mecanismos efectivos para su redistribución equitativa.

No es posible que tres familias tengan ingresos superiores al PIB conjunto de los 48 países más pobres. No podemos hablar de equidad y justicia social mientras continúe esta situación. Los Estados Unidos y Europa consumen, en promedio, 8.4 veces más que el promedio mundial. Por ello, es necesario que bajen sus niveles de consumo y reconozcan que todos somos huéspedes de una misma tierra; de la misma Pachamama.

Sé que no es fácil el cambio cuando un sector extremadamente poderoso tiene que renunciar a sus extraordinarias ganancias para que sobreviva el planeta Tierra. En mi propio país sufro, con la frente en alto, ese sabotaje permanente porque estamos acabando con los privilegios para que todos podamos "Vivir Bien" y no mejor que nuestros semejantes.

Sé que el cambio en el mundo es mucho más difícil que en mi paí­s, pero tengo absoluta confianza en el ser humano, en su capacidad de razonar, de aprender de sus errores, de recuperar sus raí­ces y de cambiar para forjar un mundo justo, diverso, inclusivo, equilibrado y armónico con la naturaleza.

Evo Morales Ayma Presidente de la República de Bolivia

Morrissey en Zaragoza

 La primera reacción fue como hallar una serendipia. Morrissey actuaría en Zaragoza. Así que un amigo estuvo rápido para conseguir entradas ...