lunes, 28 de mayo de 2012
La inmigración
jueves, 30 de octubre de 2008
De vuelta
En Ricla hay sobre todo población rumana, entre los extranjeros, como es sabido ya en Aragón. Siendo el segundo grupo los magrebís. Son los nuevos aragoneses, una constante histórica, pues gente de diversos lugares y culturas han poblado Aragón a lo largo de los siglos. Descendemos en parte de ellos, y éstos harán lo mismo. Uno de los bares, regentado por un marroquí, congrega a los magrebís, es lógico, por afinidad. Como si se retrocediera en el tiempo y fuera una taberna musulmana de hace unos siglos. Entro y para nada me siento incómodo o fuera de sitio. No hay razón para ello. Lo mismo que los que llevan rumanas. Se convive. Hay comercios específicos abiertos por y para ellos.
No voy a decir que la situación es idílica, no lo sería tampoco sin ellos, los problemas cotidianos seguirían ahí, pero sí que ésto vende menos periodísticamente que cuando hay problemas. Aunque recuerdo que hace unos años sacaron en el Heraldo un reportaje del bar de la Valentina. Los problemas vienen cuando no hay trabajo para todos, tiene un límite la oferta. Los emigrantes son necesarios para recoger la cosecha, contribuyen sin duda al progreso económico, los que han conocido el pueblo hace treinta o cuarenta años, saben el progreso que ha habido, aunque el número de comercios se haya resentido, algo habitual en los pueblos. Los fruteros están obligados a anunciar al gobierno aragonés cuántos temporeros van a necesitar, todos legales, si contratan de tapadillo la multa es importante, por eso lo tienen tan complicado los que vienen sin contrato. Ni hay trabajo ni se les podría contratar. También se ha invertido en dotar de alojamiento digno, con camas y duchas para la temporada frutera.

Por seguir con las ves, es sarcástico el repentino interés de Boné por el cernícalo en nuestro país. Casualmente lo protege en los municipios que no son de su cuerda en los Monegros. Dando vía libre a Gran Scala dónde le interesa. Hasta parece que ya tienen ubicación ¿definitiva? en Ontiñena. Dónde lo han recibido como un maná caído del cielo. Una perspectiva dónde incide el abandono secular y la falta de perspectivas de futuro. Eso sí, el dinero por delante antes de firmar, haciendo honor a la desconfianza habitual del agricultor y a tener el dinero bien amarrado. Nuevos fuegos de artificio, tienen que dar noticias para dar la sensación de que no es un fracaso. Por si fuera poco el colaboracionismo del GA con éste disparate, sacan la figura, a imitación de las comunidades levantinas, del agente urbanizador privado, con capacidad de expropiación. Una vez más, se copian los errores en vez de los aciertos. Es descorazonador.
miércoles, 16 de julio de 2008
Pues iros
Otro viejo amigo, Membrado, vuelve a dar muestra de su magisterio. Hablando de política de inmigración, dice dar más derechos a los que tienen papeles, y hacer volver a su país a los indocumentados. Que según él les dará confianza y seguridad. De evitar la llegada masiva de gente huyendo de la miseria, ¿por qué uno se juega la vida intentando llegar? no dijo nada. Y además apoyó la nueva normativa europea de inmigración. Una nueva lección magistral, tras la que dio sobre el estatuto. Y de socialismo.
Otra cosa lamentable, es la denuncia de Greenpeace, sobre el incumplimiento de sus propias normas de la Expo 2008 sobre sostenibilidad ambiental. Parece que carece la madera tropical, la que dijeron que no usarían, de certificación ambiental. La propia suministradora de la misma, afirma que no tienen certificado. Pero basta con saber que el 80% de la madera extraída de la Amazonia es ilegal, la probabilidad es esa. En su línea.
Y por seguir con destrozos, consumados, han estado efectuando las pruebas de llenado de Itoiz. Éste desembalse constituye el último paso para que se considere el pantano en pleno funcionamiento. A pesar de la sismicidad inducida. Hechos consumados. Dignidad pisoteada.
lunes, 30 de junio de 2008
La directiva de la vergüenza
"Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país" (Artículo13.2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948).
"Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendentes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración" (Artículo 31 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948).
El pasado 18 de junio se aprobó la Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a procedimientos y normas comunes en los estados miembros para el retorno de los nacionales de terceros países que se encuentren ilegalmente en su territorio.
Esta nueva normativa ha sido bautizada como "directiva de la vergüenza" porque criminaliza a las personas que llegan al territorio de la Unión Europea escapando de una miseria generada por las políticas globales impuestas por las grandes potencias económicas, sus ejércitos y sus empresas multinacionales.
La directiva de la vergüenza invierte la supuesta tendencia de internacionalización de los Derechos Humanos para crear una nueva subcategoría jurídica, la de persona ilegal, que convierte en delito una cuestión administrativa. Algunas consecuencias:
- Hasta año y medio de internamiento forzoso sin dictamen judicial.
- Prohibición de entrada durante 5 años ampliable por razones de "seguridad" (ha de saberse que la Ley española ya establecía límite mínimo de 3 años y máximo de 10).
- Posibilidad de deportación de los menores de edad no acompañados, incluso a terceros países con los que no tienen ninguna relación.
- Por mucho que el texto de la directiva lo niegue, se contradice el "interés superior del menor" recogido en la Convención Internacional sobre Derechos del Niño al no adoptar medida específica alguna para la protección de las personas menores de 18 años: también se puede encerrar a niños y niñas.
Estas barbaridades se sustentan en criterios ambiguos como "la falta de cooperación" del inmigrante o de los terceros países, prestándose a todo tipo de abusos. En un alarde de cinismo se llega a afirmar que la reclusión "no será en centros penitenciarios ordinarios, sino en centros de internamiento". ¿Qué garantiza eso? ¿Qué decir sobre la previsible saturación y el consiguiente hacinamiento de estos centros? Pues que en ese caso podrán ser enviados a prisión, y ya está.
Esta cuestión lleva años motivando las denuncias del Parlamento Europeo a países como Francia, Italia, Grecia, Alemania, Malta, Reino Unido,… pero dedica los informes más duros al Estado español. El último informe, encargado por el Parlamento Europeo este mismo año, habla de un "desproporcionado sistema carcelario" para los sin papeles, de malos tratos, de incontables violaciones de derechos y de obstrucción a la investigación por parte de la administración española.
La realidad es que nos encontramos frente a los campos de concentración del siglo XXI.
Con el Tratado de Lisboa en proceso (frustrado) de ratificación y en plena "recesión" económica, la directiva de la vergüenza ratifica la función de la UE: proteger el libre movimiento de capitales y controlar el movimiento de seres humanos. No es libertad, no es igualdad, no es fraternidad: es encierro, deportación, injusticia, expolio y racismo.
Así, con la creciente precariedad laboral y la destrucción de empleo que se avecina, se anuncia que "hay que apretarse el cinturón". De una parte, se obliga a la propia clase trabajadora de la UE a aceptar retrocesos históricos en sus condiciones laborales. En consecuencia, el enfrentamiento entre poblaciones se sirve en bandeja: siempre habrá alguien más explotado a quien presentar como una "amenaza" para ese falso bienestar de 65 horas laborales por semana. No es casualidad el anuncio casi simultáneo de ambas medidas.
El gobierno español nos presenta esta directiva como un "triunfo" porque impone un límite a los estados que carecían de regulación mientras que, en un país "garantista" como el nuestro, permite mantener las condiciones previas. Sin embargo, a pocos días de la aprobación, el propio gobierno anunció una reforma de la Ley de Extranjería que amplía el plazo de detención de las personas indocumentadas y limita la posibilidad de reagrupación familiar.
No podemos ni queremos permanecer impasibles ante las medidas racistas y xenófobas que han situado a la práctica totalidad del espectro parlamentario europeo en la ultraderecha.
Exigimos a la Europa del capital y la guerra que asuma, sin más represión, criminalización o ilegalización, las consecuencias de sus políticas generadoras de muros sociales, vallas en las fronteras y cadáveres en el mar.
No a la directiva de retorno de inmigrantes.
No a la directiva de la vergüenza.
Organizaciones firmantes: Asociación Cultural Acuarela, Asociación de Vecinos Venecia, Asamblea de Trabajadores de la Intervención Social-ATIS, Asociación para el Seguimiento y Apoyo a Presos en Aragón-ASAPA, Asociación Nicaragüense-ASONIC, Asociación Vecinal Arrebato, Asociación de Ghaneses en Aragón, Acción Social Sindical Internacionalista-ASSI, Biblioteca Frida Kahlo, Chunta Aragonesista-CHA, Confederación Nacional del Trabajo-CNT, Intersindical de Aragón, Federación de Sindicatos de Trabajadores de la enseñanza de Aragón-STEA, Izquierda Unida-Aragón, Partido Comunista de Aragón-PCA, Sindicato Ferroviario-Intersindical de Aragón, Stonewall-Aragón
Morrissey en Zaragoza
La primera reacción fue como hallar una serendipia. Morrissey actuaría en Zaragoza. Así que un amigo estuvo rápido para conseguir entradas ...
-
El lobo siempre ha sido un animal con un aura especial, temido, odiado, un elemento identificativo de nuestro entorno y cultura popular. Pe...
-
El mundo taurino se precia de ser una lucha de igual a igual, a pesar de la rémora física con la que sale el toro a la plaza, y del arsenal ...
-
Me llegan éstas reflexiones de María Victoria Trigo Bello, que pide que se publiquen coincidiendo con el día internacional de los ríos. Mere...