domingo, 20 de junio de 2010

Camps y Clemente trasvasistas

A Francisco Camps y sus trajes ya le conocíamos desde hace tiempo, en cambio a Antonio Clemente no le conocía aún. Parece que es secretario general del PP en la Comunidad Valenciana. No hay cosa mejor que reclamar el trasvase para darse a conocer en Aragón.

Camps dio muestra una vez más de la nula influencia del PP aragonés. Reclamando el trasvase del Ebro a través de una declaración institucional. Nada le importa lo que pueda afectar a las opciones de Rudi, que beligerante con los demás, en este caso prefirió no decir nada. Demostrando nuevamente su firmeza en la defensa de los intereses de Aragón. Tuvo que ser Eloy Suárez el que hiciera la pantomima, tratando de confundir a la gente.

Camps se equivoca porque el discurso del Partido Popular no es ese, sino que lo que debe hacer es reivindicar las obras del pacto del agua. El trasvase del Ebro no figura en ningún sitio.

Pues no será porque no lo hayan dicho hasta la saciedad desde Aznar al último mindundi del partido. Tampoco iba hace diez años en el programa del PP el trasvase y no fue obstáculo para que lo intentaran. El mismo Rajoy ha dicho que lo retomará si llega a la presidencia. Para acabar reclamando una vez más los embalses que lo hacen posible.

Cambiando de personajillo, cansa leer la misma morralla. El tal Clemente no puede ser más burdo ni simple.

Podemos decir desde el Partido Popular que seis años después del decretazo del Ebro estamos en la misma posición, la posición de los regantes, de los empresarios, de los ciudadanos, la posición de toda la Comunidad Valenciana, que no es otra que pedir una política hídrica común para toda España basada en la solidaridad.

Exacto, menos la de los afectados, donde nunca han estado. Pervirtiendo la palabra solidaridad.


A falta de conocimientos, envidiable bronceado.

Han sido seis años de mentiras en política hídrica, de sectarismo y de decisiones inauditas que han dejado al descubierto que Zapatero no derogó el trasvase del Ebro a la Comunitat porque creyera que era perjudicial o porque tuviese una solución mejor, sino por simple inquina hacia un pueblo que en las urnas dijo no a su proyecto socialista.

Cree el ladrón que todos son de su condición con lo de las mentiras. Debe ser eso, inquina, no sé que tendrá el PP contra el Pirineo y el Delta del Ebro entonces.

¿Por qué lo que vale en Tarragona se prohíbe al otro lado del Ebro, en la Comunitat Valenciana? ¿No decían los socialistas que los trasvases eran malos y por eso derogaron el del Ebro? Si es así no entendemos por qué existen 10 trasvases del Ebro a Cataluña y la España húmeda y cortan las tuberías a 200 metros de la Comunidad.

Unas obras que llevan muchos años funcionando, quizá hoy en día se podrían buscar otras soluciones. Aunque el concepto sea el mismo no se puede comparar un trasvase de 105o hm3 y llevar el agua a cientos de kilómetros con éstos y con fines especulativos. La torpeza del PSOE hace que el PP intente sacar rédito del intento de trasvase a Catalunya. Con la otra mentira de la España húmeda.

Aplicar el sentido común, llevar agua de donde sobra a donde falta y no dejarla que se pierda en el mar para luego desalarla con el consiguiente gasto energético.

Cualquier persona que hable así demuestra no tener la menor idea sobre el ciclo del agua. Debe ser por otra parte que llevar agua a cientos de kilómetros no supone gasto energético.

1 comentario:

La Araña Peluda dijo...

Bueno, Camps pediría hasta que se trasvase el Volga hacia la comunidad valenciana para dar de beber a las 50.000 urbanizaciones que ha construido el PP, los parques temáticos, Marina d'Or y los campos de golf. Para los cuatro agricultores de naranjas no son, te lopuedo asegurar.