lunes, 8 de agosto de 2011

El PP y Bildu, diferencias

Son evidentes las diferencias entre Bildu y el PP. No sólo a nivel ideológico, sino de formas, consecuencia a su vez de lo que emana de cada raíz ideológica.

Mientras la izquierda abertzale sigue dando pasos en pos de la verdadera normalización. Reconociendo al PP como una de las cuatro sensibilidades políticas de Euskal Herria. Junto al PNV, PSE y la propia izquierda abertzale. Que en ocasiones tiene una plasmación como en Vitoria-Gasteiz donde se es capaz de buscar el bien común por encima de siglas. Algo que sí es normalización y que debe entenderse como natural. A pesar de los mensajes de confrontación que lanza el PP desde la dirección en Madrid. En esa línea inmovilista se encuentra Basagoiti, negando el saludo al alcalde de Donostia. Seguramente buscando el aplauso facilón de la caverna mediática. Esa reclamación de entrega de armas bien se la podría hacer a los fundadores franquistas de su partido. O a sus amigos falangistas. Nuevamente vemos la hipocresía.

Para rematar el PP suele hablar de olvido, de no reabrir viejas heridas, por la cuenta que le trae. Pero cada vez que tienen ocasión lo dejan bien claro de quienes son herederos directos. Humillando a las víctimas del franquismo en cuanto tiene ocasión. En este caso en un pueblo de Ávila. Haciendo lo contrario de lo que piden para las víctimas de ETA. Víctimas de primera y víctimas olvidadas.

2 comentarios:

La Araña Peluda dijo...

Yo no creo en nada de todo esto. La izquierda abertzale se ha visto obligada por la antidemocratica ley de partidos a no tener cargos electos durante unos años. Es decir: concejales, alcaldes, presidentes de esto y aquello, etc etc. Eso es una pérdida considerable de recursos e influencia de poder. En el fondo hasta creo que esa "normalización" e "integración" en la farsa de la "normalidad democrática" lo único que hace es certificar su muerte. Hoy en día, nadie que participe de las corrompidas instituciones toleradas por el neoliberalismo criminal merece el más mínimo crédito.

Alejandro dijo...

No conviene generalizar. Viendo la trayectoria de la IA no ha sido cómplice de esas instituciones, sino que lleva un programa revolucionario socialista. Su presencia por ejemplo en el congreso de los diputados, ha ido cuando tenía algo que decir, lo ha empleado como altavoz de sus propuestas. Pero la visión de la IA está contaminada por los medios antes y ahora.

A esta situación s eha llegado por una profunda reflexión de la base social de la IA que es la que propicia el cambio. Desde la propuesta de Anoeta de 2004. Participar en esas instituciones es el paso previo a eliminarlas por unas verdaderamente democráticas y representativas.

En la previsión discrepo, porque la IA posiblemente va a conseguir los mejores resultados de su historia (posiblemente 6-8 diputados). Y esa base social será la que haga el cambio.

Saludos