sábado, 1 de noviembre de 2008

¿Nueva etapa?

Con el cambio en la presidencia de la Confederación Hidrográfica del Ebro, José Luís Alonso deja su puesto a Rafael Romeo, se ha hablado de una nueva etapa en dicho organismo. Mucho lo dudo en un organismo tan anquilosado. Cambian los nombres y siguen las mismas políticas. También hay demasiados intereses. Como para hacer los cambios que se precisan. Su profesión de ingeniero tampoco ayuda al optimismo. Ni que lleva desde 1986 trabajando en la CHE, conoce bien cómo se trabaja ahí. Las declaraciones sobre su antecesor parecen indicar continuismo.

Ha modernizado la confederación, ha abierto sus ventanas
a nuevos aires, pensamientos e ideas y ha creado un clima de serenidad, sosiego
y encuentro.
Todos los grandes embalses se han impulsado bajo su mandato. Si por entendimiento se refiere a la fracasada comisión del agua, donde se reunían para escenificar acuerdos tomados de antemano, si salía bien y si no igual. Un diálogo en igualdad entre demandantes y afectados no se ha producido.

Llevar adelante todas las obras del Pacto del Agua, culminar el plan
hidrológico del Ebro y aplicar la Directiva Marco del Agua de la UE, es un reto
apasionante. Cuento con un gran equipo en la CHE y para el que creo
tener la colaboración de usuarios, movimientos sociales y ecologistas y
comunidades autónomas, que tienen mucho que decir, opinar y hacer. Es un reto de
mucha gente.

Eso ya le califica, querer llevar adelante el pacto del agua, invalida sus propósitos de diálogo y de cumplimiento de la directiva marco del agua, por ser incompatibles. Si se reune sin condiciones previas para partir de cero, entonces sí que será para alabarle.
Aún con todo, los pantaneros no parecen estar satisfechos con Alonso. Por citar los retrasos en Yesa, es culpa de la obcecación, no de la falta de ganas. No puedes tener desprendimientos y grietas y no hacer nada. Por más que se empeñen Boné y Eloy Suárez.

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