martes, 8 de abril de 2008

Lambán, se aburre

Eso parece. No sólo para navidad como alcalde de Ejea le da tiempo a con total desfachatez y falta de respeto, hacer para Artieda una tarjeta de felicitación al estilo murciano. Yesa (sin pasividad ni ambigüedades). Debería pensar más, que representa a todos los ejeanos y a todos los zaragozanos, no sólo a los favorables al recrecimiento, algo que nunca ha querido entender. Es recochineo y un acto de afirmación de la dominación de los recursos del territorio.



Encuentre las diferencias


Le publican una entrevista en el periódico (1) y (2) en dónde habla de varias cuestiones. Es curioso que al episodio de Marraco y el PSA lo llama fusión. No lo es menos aunque sea generalizado, el poner a la Expo como ejemplo de desarrollo sostenible. Al menos cuadra con su política hidráulica. Lo impresionante es que defina a Aragón como país, de vez en cuando lo sacan a pasear, que siempre viene bien darle un toque de ambiguo aragonesismo.

Luego hace gala de la incoherencia, para él sólo son malos los trasvases intercuencas, no entre la propia. Y como siempre, como buen pantanero ligando esas amenazas a la falta de "regulación" en Aragón, el simplismo de siempre, cuando precisamente almacenando es cuando la amenaza es mayor.

Hay que regular las aguas de los ríos aragoneses de la única forma posible, embalsándola. Los embalses son una política preventiva muy útil para hacer frente a las consecuencias del cambio climático. Me empieza a aburrir hablar tanto de trasvases y me empieza a desesperar que hablemos poco de regulaciones, que es tanto como decir hablar poco del cumplimiento de las obras del Pacto del Agua. Tenemos derecho a utilizar el agua y eso solo se puede hacer recreciendo Yesa, haciendo de una vez Biscarrués o Mularroya. El antitrasvasismo no es una sura del Corán o un versículo de la Biblia. No tiene utilidad por sí mismo. Gastamos mucha energía en oponernos a los trasvases e invertimos muy poca en las obras.

Además, como está de moda hablar de ello, los embalses son buenos para luchar contra el cambio climático, aunque no aclara por qué. Ligando el uso del agua a los embalses, y no a un uso eficiente, a los acuíferos, su cuidado, a la reutilización. Con descaro habla de obras nunca adjudicadas, como Biscarrués, y que tiene mejores alternativas. Hay que seguir subordinando de modo colonial unos territorios a otros, a pesar que las Bardenas ya disfruten del agua de Yesa quieren más. Y se inmiscuye en temas como Mularroya. Efectivamente, es inútil el antitrasvasismo sin una política coherente detrás, promocionando en el país la vieja política de la que son naturales los trasvases. Basta ver su incoherencia y lo dicho antes de los trasvases intercuencas, porque un trasvase es llevar agua de un río a una zona más o menos alejada. Dando alas a los que en su falta de miras sólo entienden que queramos usar el agua en exclusiva. El Irati es afluente del Ebro, está en la misma cuenca, no creo que sea un trasvase. Es distinto.

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