miércoles, 26 de septiembre de 2007

Los presupuestos españoles de 2008

Los Presupuestos Generales del Estado para 2008, es una prueba más de la mentira del estatuto. La inversión sigue los mismos criterios residuales de siempre, porque entre otras cosas no se ha hecho nada en el estatuto para cambiarlo. Una mentira no se convierte en verdad por más que se repita. Lo gordo es que la mayoría de la gente no se va a dar cuenta. Y eso que el año que viene es la Expo y se invierte algo más, parte de lo que debería de llevar hecho años, hay que organizar algo así para que hay dinero. Mientras otras autonomías han incluído en su estatuto el factor que más les beneficia (Andalucía población, Castilla La Mancha extensión, Cataluña PIB), los políticos aragoneses nada, ningún criterio, sino dejarlo a la buena voluntad del se ponderará, se tendrá en cuenta, confiados en el buen trato que siempre nos ha dispensado el estado. Lo peor es que su error, su servilismo, su falta de miras, la va a pagar la gente, que va a ver reducida su opción de que mejoren la carretera, la estación de tren, la lista de espera o hagan un hospital nuevo. Eso, y no las cuestiones abstractas son las más importantes. Esas cuestiones abstractas que cínicamente el nacionalismo español acusa a los periféricos, cuando es el primero en ejercerlo. La palabra España justifica sin más, y la otra desacredita.



A Aragón le corresponde el 4,9 %. Por extensión será el 9,45%. Factor que desprecian en la metrópoli, sólo cuentan los habitantes, los que tienen que concentrarse ante la falta de oportunidades en su lugar de origen. Su criterio es válido y universal para todos. Menos que la media de los últimos diez años, y eso con la Expo. Por no hablar de la deuda tributaria y la histórica, que no con un ¿aragonés? que no quiere serlo como Ocaña, tiene visos de cobrarse. Es más importante que a Solbes le cuadren las cuentas y sus compromisos a costa de los de siempre. Porque la metrópoli y Valencia, casualmente su comunidad, van bien servidas a pesar de ser gobernadas por el PP, pero hay que tenerlos contentos o intentarlo. Ahora los genios del PAR, los que se felicitaban por el estatuto, se quejan. Cínicos. ¿A quién quieren engañar? Y reclaman no menos de 2000 millones. Tampoco sirve tener a Morlán de secretario de estado de infraestructuras. Pero con los partidos centralistas es algo que se sabe de antemano.

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