miércoles, 20 de enero de 2010

CHA y Mularroya

No porque no hubiera una posición clara sobre el problema de Mularroya y una reacción a los diversos acontecimientos, inicio de las obras y las sentencias judiciales; deja de ser menos decepcionante la votación favorable del comité nazional de CHA sobre la construcción del embalse de Mularroya. Debe ser el creer en la buena voluntad y aferrarse a tener los argumentos de tu lado. Así como los judiciales e ideológicos. No he leído ni escuchado razones convincentes, tipo agua más barata, beneficio a los pueblos más deprimidos de la comarca o falta de afecciones medioambientales.

Sobre los argumentos, ya se ha venido escribiendo en este blog por lo que sería reiterativo. Los judiciales son también inapelables, nunca mejor dicho. El propio inicio de las obras coincidiendo con la campaña electoral a las elecciones generales españolas ya es flagrante. En junio de 2005 el tribunal superior de justicia de Aragón, obliga al gobierno aragonés a incluir la zona del vaso del embalse en la ZEPA Hoces del Jalón, que había sido excluida sibilina y torticeramente con el fin pantanero. De facto anula la construcción del mismo por ser claramente incompatible la conservación de la ZEPA y una actuación tan agresiva con el medio. La sentencia explica. La Administración demandada no ha aportado prueba científica alguna que prive de certeza a los criterios mantenidos en el inventario ornitológico.

Por si fuera poco, se ve reforzada por la audiencia nacional española. Aquí se puede descargar entera la sentencia. Además declara nulos la declaración de impacto ambiental y las resoluciones ministeriales del anteproyecto y proyecto. Continuar la obra es un atentado a las garantías democráticas. Una manera de actuar a hechos consumados. Lo normal sería parar la obra hasta que se pronuncie el tribunal supremo sobre el recurso. Precisamente para evitar más daños irreversibles.


Antes



Respeto todas las opiniones, aunque algunas me enerven, pero lo que hay que acatar es a la justicia. En el caso Yesa nos tuvimos que fastidiar y aguantar, a pesar de que pensábamos que defendíamos lo justo. Pero resulta que el el autoproclamado estado de derecho las sentencias se emplean a conveniencia, se enarbolan cuando favorecen a la administración y se ocultan e incumplen cuando no. Dejando en una situación de indefensión e impotencia.


Después

Quedan los ideológicos, los principios de Chunta Aragonesista recogidos en sus estatutos. Mientras no se cambien creo que son claros y que la razón y coherencia están de nuestra parte. Es evidente que en un colectivo no puedes estar de acuerdo en todo y no con todos, pero sí en lo básico y fundamental. Me entristece como afiliado que se haya tomado esta decisión.


Se asume como propio y básico para la definción de su estrategia y programa entre otros movimientos el ecopacifista. La consecución de un desarrollo sostenible, capaz de proteger el hábitat natural, y la puesta en marcha de un modelo de equilibrio ecológico para Aragón. La firme oposición a cuantas actuaciones y proyectos, impulsados por las Administraciones Públicas o la iniciativa privada resulten agresivos para nuestra tierra y nuestro pueblo.


Con todo ésto ha roto CHA con ésta decisión, se supone, de sus personas más capacitadas para marcar el rumbo del partido. El verde ha sido sustituído por el negro en el nuevo logotipo. Metafóricamente en este caso. Para mi supone quizá un punto de no retorno con uno de sus pilares históricos y que debería potenciar la colaboración mutua, los movimientos sociales. No hay coherencia en apoyar Mularroya y criticar Yesa, oponerse a los Juegos Olímpicos o el trasvase, sea a Levante a Catalunya. Eso sí son actuaciones coherentes y loables. Ignoro porque aquí no se actúa de igual manera. A lo mejor algunos creen que así van a ganar más votos. A pesar de que la única mayoría absoluta comarcal esté en Ricla, donde no hemos necesitado apoyar Mularroya para conseguirla. Sino con trabajo y coherencia. Cuando más votos ha perdido CHA ha sido cuando ha moderado su discurso, una estrategia política que se ha demostrado errónea.


Mularroya no representa desarrollo sostenible sino todo lo contrario. Nadie que apoye ésta obra nos va a dar lecciones de coherencia. Tampoco ganamos puntos para progresar en política. Ni es una cuestión estratégica. En todo caso una bandera ideológica, como otras luchas similares. Es más, nos cuesta esfuerzo, tiempo y dinero, ya sea en organizar actos, pagar abogados que no deberíamos de utilizar ya si se cumplieran las sentencias y en pagar multas por paralizar las obras. Actuamos por ideología, no por otras razones.

3 comentarios:

Rufica dijo...

Hola Alejandro. Muy bien expuesto tu razonamiento sobre el caso Mularroya. Lo van a pagar caro en CHA. Lo peor... que esta incongruencia suya debilita la defensa de TODOS los ríos, desanima al electorado, aboca a pensar que no se puede hacer nada, que esto es como una tragedia griega, con un destino ineluctable del que no se puede escapar. Menos mal que nos quedan esperanzas como este blog y como los amigos que se asoman enlazados al mismo. Un abrazo, Victoria Trigo

picarralero67 dijo...

El problema de CHA no es que haya moderado su discurso. Eso ya pasó hace 10 años.
El problema de CHA es que carece de proyecto político. De ahi sus incoherencias: actúa no en función de un plan o programa o líneas generales o algo, sino en función de lo que, en cada momento, considera que puede beneficiar más al partido como estructura burocrática. O sea, aquello que consideran que mejora las posibilidades de mantener los puestos institucionales y de liberados, o, sobre todo, ampliarlos entrando en gobiernos.
Es normal que un partido político quiera crecer a corto plazo, pero intentar hacerlo a costa de perder la dirección política, a costa de no mirar al largo plazo renunciando a principios ideológicos fundamentales es muestra de miopía cuando no de arrivismo: algunos dirigentes no son ni han sido nunca nacionalistas, ni se les conoce militancia en movimiento social alguno antes de ser dirigentes de CHA. Burócratas vocacionales, empezando por la Presidenta y siguiendo por el Secretario General.
No creo que nadie se extrañe si digo que yo esto ya me lo esperaba. Lo que me pregunto ahora es cuántos sapos más os tendréis que tragar para iros de CHA y, sois partidarios de la recuperación de la soberanía de Aragón, veniros al proyecto común que estamos impulsando la gente de Estado Aragonés con Tierra Aragonesa.
Sí, ya sé que es difícil, y hay muy pocas posibilidades de éxito, pero una cosa os puedo asegurar, porque también lo viví: en 1986 al fundar la CHA no estaba la cosa más fácil, precisamente.

Alejandro dijo...

Gracias por los comentarios.

Quedan personas en CHA que opinan que Mularroya no debería hacerse. Me atrevería a decir que son más. Al menos en la base. Pero ya se sabe que también hay que estar situado para poder tener más fuerza o menos.