viernes, 24 de septiembre de 2010

Mularroya y caciquismo

Máximo Ariza es diputado provincial por Lumpiaque, este penoso artículo sobre Mularroya del cuál es autor, es la primera referencia que tengo de él. En el mismo muestra la visión caciquil, desfasada y populista del tema. Dando por irrefutables sus argumentos que no son más que suposiciones sobre los hipotéticos futuros beneficios del embalse, y pone en duda cosas ya hechas que son parte del argumentario de la oposición. Con la visión mesiánica de los embalses como imprescindibles en el desarrollo rural. Tan común en su partido.

Desde mediados de los 90, la comarca de Valdejalón, una de las más vinculadas al sector agrario de las que integran la provincia de Zaragoza, tiene la triste sensación de constatar que algunos pretenden mutilar su desarrollo invocando el supuesto peligro ecológico que la construcción del embalse conlleva para la subsistencia de los ríos Grío y Jalón. El pasado 15 de febrero, la Plataforma Jalón Vivo y Coagret, denunciaban publicamente la ilegalidad de las actuaciones que en relación con la construcción del embalse de Mularroya se están llevando a cabo. 

Qué pobres, habrá que decirle que la no construcción del embalse no ha sido óbice para que a través de pozos subterráneos sea una comarca con riqueza agrícola. Que precisamente se puede poner en riesgo esos pozos con la detracción de caudales. El supuesto peligro ecológico son zonas protegidas tanto por las leyes españolas como las europeas, refrendado por dos sentencias judiciales. Otra cosa es que le moleste que algo evidente, la destrucción alevosa de ese espacio natural, sea denunciada públicamente una vez más. Lo que da cuenta de su escaso respeto tanto a las sentencias judiciales como al derecho de libertad de expresión.

En primer lugar, la sentencia de la Audiencia Nacional (10 de junio de 2009) que declara la ilegalidad del estudio de impacto ambiental, y por tanto de la obra, no es firme y está recurrida ante el Supremo que ha de determinar finalmente si las obras son legales. Hasta que ese extremo no se produzca, no existe ilegalidad en las actuaciones llevadas a cabo por la Administración.

Existe el no actuar a hechos consumados y que harían si el Supremo reafirma la sentencia. La prudencia y el respeto aconsejan parar las obras hasta conocer ese fallo. Lo contrario es un atentado a las garantías jurídicas. No se puede seguir una obra sin proyecto ni con declaración de impacto ambiental, requesito imprescindible en estas obras desde 1985. Hay que tener desfachatez.

Lo más llamativo de las declaraciones de la Plataforma y Coagret es lo siguiente: "Si se construye el pantano, 25 kilómetros del río Jalón se quedarán secos entre Embid de Jalón y La Almunia de Doña Godina". Pues bien, cuando uno acude y busca en las 31 páginas de las que consta la sentencia de la Audiencia Nacional, resulta que tal aseveración no se cita en ningún momento por parte de los recurrentes o al menos el tribunal ni la toma en consideración. Ni los ecologistas lo han advertido ni el tribunal juzgador se ha hecho eco de semejante patraña. Entiendo que la vida pública y el asociacionismo han de ejercerse con responsabilidad. La Administración debe velar por el impacto ambiental de sus actuaciones, pero ello no legitima a ciertos grupos a crear inquietud ciudadana o provocar engaño. 

Dicha sentencia habla de la legalidad de las obras, no de sus impactos. Ahora resulta que porque no figure en la sentencia no existe, pero que ellos no tengan ni proyecto ni declaración de impacto ambiental no importa. Lo que llama patraña es evidente si se detrae semejante caudal del río. Debe creer el ladrón que todos son de su condición, y que las maneras de su partido son comunes a todos.


Ignoramos cual será el sentido de la resolución del Supremo que se ha de pronunciar a propósito de la legalidad de las actuaciones realizadas en la ejecución y el proyecto del embalse de Mularroya, pero lo que si tenemos claro es la necesidad de incrementar los caudales para riego en la comarca, aspecto indiscutible para el PAR. Más si cabe cuando acuíferos como los de las comarcas de Valdejalón y Cariñena empiezan a ofrecer signos preocupantes en cuanto a su capacidad para atender la demanda existente.

Si fuera por el PAR no dejarían una gota en ningún río. Podrían empezar por vigilar mejor el uso del acuífero de Alfamén por ejemplo.

Todos los grupos políticos de Valdejalón (PSOE, PP, PAR y CHA) han acordado apoyar por unanimidad la construcción del embalse de Mularroya por la importancia vital que reportaría. Base del futuro de nuestro desarrollo económico, del asentamiento y crecimiento de la población. El factor poblacional es esencial en las poblaciones ribereñas del embalse que han venido mostrando unos índices demográficos negativos en los últimos años.
Esto es lo único cierto que dice. Siendo Mularroya la gran contradicción hidrológica de CHA. La evolución demográfica que dice es falsa, y más en las poblaciones ribereñas. De 2000 a 2008 Valdejalón pasó de tener 21000 habitantes a casi 30000. Su población no es todas las poblaciones ribereñas, aunque haya perdido 100 habitantes en veinte años. Parecido es en Morata de Jalón. Pero por razones diferentes del embalse. No así en Ricla y La Almunia de Doña Godina que han crecido notablemente, sin necesidad del mismo.

Como reconoce la propia sentencia, Mularroya es fruto de un amplio estudio de alternativas a la problemática de los riegos de Valdejalón 
 
Evidente, pero la sentencia no valora la mejor opción, sino su legalidad. A ver si nos explicas entonces como compaginas la ZEPA con el embalse. Con enorme desfachatez habla de ligereza el que se toma a la ligera dos sentencias judiciales, con el agravante de ocupar dos cargos públicos, el que habla con ligereza de los daños medioambientales y sin ningún rigor, y el que habla de evoluciones demográficas sin contrastar. El que no habla del precio a pagar por el agua del embalse. Ni el que ha presentado ningún argumento de que el embalse sea la mejor opción. Yo digo basta ya de caciques en Valdejalón.

2 comentarios:

La Araña Peluda dijo...

Este tipo de cuestiones son como cuando Sherlock Holmes no podía descifrar un caso y decía: "Que busquen a la mujer". Aquí seguramente hay algo, alguien o varios algos-alguien que se van a forrar con la construcción del embalse. Y veo que todos los grupos apoyan que se construya. Conclusión: la obra pública es el recurso más primario de reactivación de la economía, y más en las circunstancias actuales. La falta de imaginación siempre conduce a remover tierra y fabricar hormigón. Ya era así en la antigua Roma y sigue siéndolo. Y además seguro que hay una o varias empresas del Florentino Style esperando a hincarle el diente a todo ello. ¿A que sí?

Alejandro dijo...

Cierto, en este caso creo que no, pero en Yesa sí que está la de Florentino. Hace poco leí un artículo que hablaba que en la crisis de los 90, Finlandia había pasado de una economía tradicional a una de investigación y desarrollo tecnológico, en esta crisis el gobierno español es ese departamento el que más recorte ha sufrido. El modelo de obra pública como desarrollo capitalista poco menos que está agotado en España, según ese artículo, por el nivel de fraude del mismo.