martes, 28 de julio de 2009

9000 piezas

Es el número de piezas que el departamento de cultura del gobierno aragonés tiene catalogadas y que se encuentran fuera de nuestro país. Esas piezas no son sólo un valor económico en sí mismo, y de una explotación de visitas a un museo. Es un legado cultural de lo que hoy es Aragón y un modo de conocerlo. Un valor intangible e incalculable. Es como arrancar pedazos de nuestra historia. Nos dice que hemos sido.
Es una utopía pensar que vayan a volver a Aragón, siquiera una parte. Los coleccionistas privados sin escrúpulos, galeristas y museos que les sacan provecho no van a consentirlo. Cuando hablamos de defender Aragón hablamos también de ésto. Aquí se emplea la demagogia anticatalanistas con el justo litigio de los bienes de la Franja. Su contexto y su lugar es Aragón, como éstos, sin embargo no se hace la misma fuerza para que vuelvan, ni los medios los promocionan de igual manera. Un ejemplo de ello es el Vidal Mayor, primera compilación de los fueros aragoneses y escrita en aragonés, data del siglo XIII. Estuvo temporalmente de exposición en Zaragoza sin que se hicieran campañas para su regreso desde Estados Unidos del museo de la fundación Paul Getty. Ni el gobierno aragonés pujó en su día por ello como hoy litigia por los bienes de la Franja. Hay que ser coherentes en ambos casos.
Menos aún se les ocurre reclamar el patrimonio aragonés en Madrid. Les debe parecer bien cuidado y sin duda lo está, lo mismo que está el de la Franja. Pero su buena conservación no impide las razones históricas y morales. Además esas piezas contribuyen a la oferta cultural y por tanto a una fuente de ingresos económicos por el turismo cultural. ¿Qué méritos tienen Madrid o Lérida para gozar de esa prebenda? Se aprovechan de unas obras expoliadas para ello y que el paso de los años les de carta de derecho. Sin duda el museo del Prado perdería atractivo sin las obras de Goya, que por otra parte tiene obras contextualizadas históricamente en Madrid, pero por el foco de atracción de ser capital y pintor de corte. Una idea de centralismo, de focalizar en la capital lo más valioso de cada parte del país.
También se podría considerar cuántas obras catalogadas están expuestas y no en depósito, para un mejor aprovechamiento. Es un tema difícil y complejo pero deberían tenerse en cuenta los lugares de origen de los artistas y las obras. Pero es triste tener que viajar fuera del país para conocer mejor su historia, ya sea en obras de arte o documentos históricos.

1 comentario:

La Araña Peluda dijo...

Pues si que está disgragado el patrimonio aragonés. Yo aún recuerdo cuando al multimillonario Paul Getty le cortaron una oreja mientras estaba secuestrado. La verdad es que no estoy muy informado sobre este tema, pero sé que hay un litigio por ciertas obras medievales de una zona colindante. Mi opinión es que si pertenecen a Aragón deberían estar en Aragón, de la misma forma que los papeles de Salamanca debían estar en Catalunya. Y la obra de Goya también debe ir a un museo en Aragón. Excepto la estampitas sobre taurokk. salu2 y muchas cornadas a Sabina, Bosé y Juan Manolo el Serrao!!