sábado, 26 de abril de 2008

Una negociación equitativa

El moroso Solbes anuncia las líneas a seguir en la nueva financiación autonómica. La misma demagogia y desfachatez de siempre. Donde sólo nos queda por esperar lo que quede después de los compromisos firmados con otras autonomías, y que los que reformaron el estatuto no quisieron incluir. Como si éstos veintiséis años no les hubiesen enseñado a los políticos aragoneses a no fiarse de la palabra del Estado. Los mismos años que hay de deuda tributaria, siendo incapaces de respetar lo acordado en un estatuto que emana de la constitución, la que enarbolan cuando les conviene y no respetan cuando les parece. La nueva financiación se negociará con todas las autonomías respetando los principios de equidad y solidaridad. Las mismas que hacen que Aragón no reciba fondos de compensación interterritorial ni europeos objetivo 1, que no se pague la deuda tributaria o que no se firmen compromisos claros como con otras autonomías. O incluir el criterio de despoblación y extensión, como se hacen con el de población y PIB. Claro, que si no lo han hecho cuando presumía de superavit, como si el Estado, dar servicios a la gente, fuera una empresa privada, lo va a hacer ahora. El Estado puede hacer un esfuerzo financiero, pero que necesariamente será muy limitado en las condiciones actuales. Su decencia también es limitada. Nuevamente podemos observar la influencia del servil Ocaña, a quien no se le pide trato de favor pero sí igualitario.
A mi plin (Foto El País)
Como anticipo a lo que nos espera, no sólo podemos tomar los precedentes como referente, sino el último reparto, en éste caso de fondos europeos. Ni siquiera se nos ha dado la oportunidad de qué habríamos hecho con ellos, de progresar y crear una base económica, como sí han tenido sobre todo Andalucía y Extremadura, donde creo más bien que están más cerca de la subvención como base económica que de crearla con los fondos. Para el periodo 2007-2013, del total a España, le corresponde el 0,85%, dato que habla por si solo. Una inversión de 586 millones de euros, 300 procedentes de la UE y el resto por el Estado, que deja en España 35216 millones de euros. La pregunta de siempre y que tanto les molesta a los beneficiados, es que han hecho con ese dinero y si van hacia el objetivo de los mismos que es la convergencia. Esos 300 millones de euros que recibe Aragón de la UE es más de un 40% menos que el periodo 2000-2006. Según el reparto, Aragón está al nivel de Madrid, Catalunya, Baleares, Navarra y País Vasco. Sarcástico.

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