viernes, 29 de septiembre de 2006

Dios los cría y ellos se juntan

Dos aliadas tradicionales, una que hace y la otra que explota, las constructoras y las eléctricas, era normal que unieran su capital y fortalecieran su relación. Especialmente ACS, casualmente una de las grandes beneficiadas del PHN del PP, con obras como el recrecimiento de Yesa, cuya legalidad se ha comentado en este blog. Ya tiene el control de Unión Fenosa, con el 35,1 % de las acciones. Ahora es Iberdrola, la eléctrica con mayores intereses en nuestros ríos. Con cantidades mareantes de por medio. Una alianza que hace temblar a nuestros ríos todavía más, para que puedan ser ríos vivos, pero como siempre les esperamos de pie y con dignidad.
Gris, sin sentimientos.
Tras adquirir el 6,31 % de Iberdrola, ACS acumulaba una inversión en el sector eléctrico de 5400 millones de euros. Con semejantes inversiones y unión de intereses, es lógico que busquen rentabilidad y vender más energía, en vez de buscar la eficiencia y el ahorro. Lo que unido a las políticas económicas liberales, y de libre mercado, hace difícil que desde los poderes públicos se pueda buscar el beneficios común y no el privado. Gigantes cos negocios y beneficios, que se presentan como síntomas de salud económica, ¿para quién? para el beneficio privado, ¿en qu é se beneficia el ciudadano de a pie de las macrocifras económicas? Haciendo medias, salen buenas cifras, pero la realidad del día a día es otra. Con una diferencias de riqueza cada vez mayores. Desde que entró en Fenosa, sus acciones se han revalorizado un 24%, con una plusvalía de 850 millones de euros. Normal que ACS considere a éste un sector estratégico.
ACS compraba al final el 10% del capital de Iberdrola a través de Merril Lynch, a un precio de 37 euros por título, lo que eleva el importe de la transacción a 3.335,7 millones de euros. Con una hipotética posibilidad de fusión en el futuro de Iberdrola y Fenosa, que se convertiría en la primera compañía eléctrica española por capitalización bursátil. En una época de fusiones y de capitalismo salvaje. Además, ninguna empresa puede tener una participación relevante en dos compañías consideradas operadores principales en los mercados energéticos. El valor de esta hipotética empresa en bolsa, superaría los 42000 millones de euros. Superando a Endesa.
Hay teorías sobre esta operación, como contestación a las aspiraciones de E.ON sobre Endesa, lo que se podría llamar un "nacionalismo económico" que no entiendo, en nada me va a cambiar mi situación si el capital es español o extranjero, como si el dinero tuviese nacionalidad. O justificar acciones sólo por ser de la misma nacionalidad, como hacía la derecha con las empresas españolas en América Latina. Lo mismo que ahora. Me es indiferente pagar a un capital español que alemán. Son unos aprovechados y unos hipócritas, que encima ahora tratan de venderse como empresas que se preocupan del medio ambiente. Que afirman sin rubor que la hidroelectricidad, inundar valles y pueblos, es energía verde, o la nuclear. ¿Qué año vamos a dejar de pagarles la moratoria nuclear? ¿No tienen suficientes beneficios? Porque encima sus previsiones de consumo de energía que justificaban la construcción de centrales nucleares, no se han cumplido ni de lejos. O que llenan cualquier monte de molinos por ser energía verde, cuando hay sitios y sitios para ponerlos. Con eficiencia energética y ahorro, nos ahorraríamos contaminación y dinero, pero eso no interesa a las eléctricas.
Nacionalismo económico

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