miércoles, 21 de junio de 2006

Política y deporte

Mucha gente cree que no hay que mezclar política y deporte. Opinión respetable y hasta bienintencionada. El problema viene cuando solo se critica cuando sale algo que a mi no me gusta. Por mi parte no me molesta ver ningún tipo de bandera, salvo que sea antidemocrática, fascista o racista. Así hay gente indignada con una estelada, pero la franquista es "libertad de expresión", en la que precisamente no creen sus portadores. Igual de política me parece una ikurriña que una española. ¿O es política solo lo reivindicativo como con los nacionalismos? Otra cosa es que un recinto deportivo no sea el mejor sitio para colocar pancartas políticas. Otro ejemplo, se indignaron con la Correllengua, los mismos que portaban pancartas apoyando el PHN. Eso es hipocresía. Por no hablar de los que exigen la presencia de banderas españolas en equipos vascos y catalanes. La gente tiene el derecho a ir con la bandera del país que siente que es el suyo, no siempre coincidente con el que marca el DNI. Además en el deporte actual los equipos están llenos de extranjeros. Es más la política los divide en nacionales, comunitarios y extranjeros, y a estos últimos les marca un cupo por equipo. Los equipos más que nunca representan a sus aficionados, no a países. Para seguir a un equipo, yo por ejemplo con el Liverpool y el Celtic de Glasgow, no necesito sentirme inglés, escocés ni irlandés, aunque puede sentir más o menos simpatía por cada país. Los indignados culés españoles ante la catalanidad del club de sus amores, eso va unido inseparablemente al Barcelona, y eso no es discriminarlos. ¿Y estos hablan del tópico de la cerrazón de los nacionalismos periféricos? más bien parece aplicable a su caso. Como la mayor proliferación de banderas españolas ante determinados equipos. Los que se escandalizan con "Catalonia is not Spain" y botan porque es gracioso con el "Es polaco el que no bote". Las directivas que protegen o protegían a grupos ultras porque "dan animación y nos acompañan en los desplazamientos". Y luego llenando el estadio de consignas políticas, la inmensa mayoría de mal gusto. Cuando no cosas peores.

Come me gusta la bandera y el lema, lo veo hasta gracioso. Gibraltar is not Spain.

Otro ejemplo paradigmático es Fernando Alonso, no sólo hay cientos de entendidos en alerones, neumáticos, estrategias y demás, sino que obligan a ser su seguidor "porque es español", pero tampoco debe ser política. Hay mucha gente que ya seguía la Fórmula 1 antes de Alonso, y que le puede gustar o no. Pero en general, si te gusta un deporte, lo sigues haya gente de tu país o no, que lo haya puede ser un aliciente más pero no la causa principal, porque cuando se retire o deje de ganar, se dejará de ver ese deporte. Si te gusta, puedes seguir al equipo o deportista que más te guste, independientemente de su nacionalidad. ¿Cómo se les califica? Orgullo del deporte y de España, vaya, metemos otra vez una demarcación política. ¿Que tendrá que ver el deporte con la gloria de un país? y encima tal como entienden muchos gloria. Más política. Y seguimos con la exacerbación de los sentimientos patrióticos que supone un gran acontecimiento como un mundial, difícil ver en otro momento por la calle y en la gente más signos patrióticos. La exacerbación patriótica moviliza de siempre a la gente, y hasta le hace olvidarse de otras, y de siempre ha sido usado por los políticos. ¿No es positivo para un político fotografiarse junto al deportista de moda? ¿La imagen de un deportista no dice más en ocasiones que la de un experto en el tema solo por su popularidad? ¿Que pintaba Ferrero leyendo un manifiesto trasvasista en una manifestación? ¿Es experto en el tema?

Así le ha ido en el tenis desde entonces. Ferrero pantanero.

Mi conclusión es que guste o no la política lo impregna casi toda en esta vida. Y que se puede elegir entre ser pasivo y pasota o tomar partido e intentar hacer algo. Es absurdo negar la influencia política en el deporte, ante los que dicen "No hay que mezclar política y deporte". La mayoría deberían añadir, las consignas políticas que no me gustan, las mías sí, faltaría más. Como los que llevan más banderas españolas que de sus equipos. Que quiten todas las banderas que no sean de los equipos, que quiten las barreras fronterizas para hacer plantillas, que desaparezcan las competiciones de selecciones nacionales y se agrupen a su libre alvedrío o por comunas anarquistas, ¿o acaso no son demarcaciones políticas? Como casi todo en la vida, se necesita tolerancia y menos hipocresía.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

NO AlCANCE AL LEER EL EL TEXTO PERO ME PARECIO INTERESANTE... ME LO GUARDE... TENGO QUE HACER UN TRABAJO Y SEGURAMENTE CITE ALGO... GRACIAS PAOLA ARGENTINA

Anónimo dijo...

DA GUSTO LEER TEXTOS COMO EL TUYO EN DONDE LAS SIMPLES PALABRAS BASTAN PARA DAR A ENTENDER LO QUE PARA MUCHOS POLITICOS,RADIALES Y CIERTOS SECTORES DE ESA SOCIEDAD ENAGENADA NO PUEDEN VER CON SUS PROPIOS OJOS.CITARE PARTES DE TU TEXTO EN UN TRABAJO QUE HE DE REALIZAR MUCHAS GRACIAS DESDE MADRID