jueves, 17 de abril de 2008

Los árboles muertos de Mularroya

Texto de Victoria Trigo Bello. Acertada, oportuna y con sentimiento, como es habitual.

LOS ÁRBOLES MUERTOS DE MULARROYA

Pasear por Mularroya en la primavera de 2008 es recorrer un paraje herido por la sinrazón. Los árboles que enmarcaban el latido del río Grío han sido talados y yacen muertos, víctimas de una guerra desigual, ya clásica en todos los lugares donde el botín es el agua y las reglas del juego han sido escritas por los de siempre que, en este caso y para mayor ensañamiento contra los defensores del territorio, están suscritas por todos los partidos políticos, curioso modo de estar de acuerdo todo el mundo –todo el mundo con poder de decisión- en esto del agua.

Esos montones de madera, esas cruces de un calvario creciente, son la voz anulada de quienes se ven totalmente desprotegidos -en el mejor de los casos reducidos a un mal menor, a algo inevitable- en una comarca que, en vez de apostar por un pantano de difícil ejecución y con riesgo para la población, bien podría desarrollarse con el beneficio de un pulmón verde como es el paraje de Mularroya.

Pero ese paraje de Mularroya está surcado por serpientes de pistas que abren su tierra, que la dejan descarnada y en sangre, para que por ellas transiten materiales ajenos, camiones como tanques. Ese paraje tiene clavada, como ha sucedido en tantos otros, la quijada de la avaricia. Y las piedras, las ramas de los árboles aún en pie claman al unísono el mismo mensaje: No al trasvase del Jalón. Y es un mensaje solitario, una espina en las conciencias sensibles. ¿Dónde están quienes antaño fueron líderes y compañeros en la defensa de los ríos, en qué despacho duermen la siesta, a qué foros de pseudo-protesta dedican su intelecto, a qué amo están sirviendo?

Y esos árboles caídos privados de ser árboles, esos árboles de lágrima ya nunca más verde, son las banderas rotas de una batalla estéril que, de nuevo, vamos a perder todos, incluidos los defensores de una obra tan irracional y testicular como cualquier otra diseñada para mercadear con el tesoro de la naturaleza.

Porque si finalmente, con la innegable colaboración de grupos anestesistas de las luchas sociales, se lleva a efecto el pantano de Mularroya, todos estaremos un poco más huérfanos de ríos. Y habrá muchos culpables, por acción o por omisión, pero nadie lo será tanto como el partido en cuyo discurso resulta más incoherente apoyar este trasvase del Jalón.


Mª. Victoria Trigo Bello
- Zaragoza -

Por otra parte, copio el texto de Alfredo Martínez, sobre algunos endemismos de Mularroya, que es ciertamente interesante, aunque haga aumentar la indignación.
Acciona Sacyr siguen talando pinos y moviendo laderas bajo la Peña María (lugar donde se pretende colocar la presa del Pantano de Mularroya).

La actuación de estas empresas va en contra de toda la legislación medioambiental: están actuando en la IBA 93 en época de nidificación de buitres, chovas, buho real, azor, halcón peregrino, águila real y águila perdicera (presentes en la zona según informe de SEO).

Además, el territorio donde va la presa, más casi toda la zona inundable, más la nueva carretera, túnel, viaducto, accesos para maquinaria y explanadas de depósito, están dentro del espacio que el Gobierno de Aragón debe convertir en ZEPA por sentencia firme (incumplida) del Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

El Gobierno de Aragón no ha asignado ningún espacio con protección para Biscutella bilbilitana. Este endemismo del oeste zaragozano está presente en los roquedos de Mularroya. Tanto la Directiva Habitat 2000, como la reciente LEY 42/2007, de 13 de Diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, obligan a dar protección a las especies endémicas. También obligan a proteger a determinadas comunidades vegetales presentes en la zona donde se pretende construir el embalse.

Aún hay más, Limonium biciosoi es otro endemismo, publicado en el Catálogo de especies amenazadas de Aragón, que aparece en los yesos de la margen izquierda del Grío (afectados por las obras de la presa y por el embalse).

En el sitio (LIC Hoces del Jalón) donde se pretende construir el azud de derivación para el trasvase del Jalón, existe otro endemismo reseñado en el citado Catálogo de especies amenazadas de Aragón, se trata de Centaurea pinnata. Por supuesto, en los roquedos también crece Biscutella bilbilitana y comunidades vegetales con Prunus prostrata.

Alfredo Martínez Cabeza (Jalón Vivo y Ecologistas en Acción Calatayud)

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