miércoles, 10 de octubre de 2007

Redactan la Ley de Lenguas

Parece que por fin al gobierno aragonés, y más concretamente a Marcelino Iglesias, le parece buen momento para redactar la demandada Ley de Lenguas, total sólo es una promesa de Marcelino desde su primera investidura en 1999, y año tras año la ha repetido en el debate sobre el estado de la autonomía. La excusa dada en uno de ellos por Marcelino, es una muestra de su falta de decisión y complejo del que dirán en España. La tramitación del estatuto catalán no lo hacía conveniente, por la polémica existente. Como si la lengua catalana en Aragón tuviera que ver con ello, cuando es una expresión cultural de Aragón, no política de Cataluña, aquí las intromisiones son más bien las españolas. Además aunque tuviera razón había tenido tiempo para hacerlo desde 1999. Pero es la falta de interés, y la solapada aculturación de nuestro país la que está detrás, una maniobra con claros fines políticos, hacer de nuestra identidad algo desconocido para la mayoría de aragoneses, en éste ámbito de las lenguas y otros. Prueba de ello es lo alicorto del texto, lo hacen tarde y mal. En un caso único en el estado, son las únicas lenguas o dialectos no reconocidos en el estatuto ni oficialmente. Mientras en otros sitios hasta hacen invenciones como el valenciano y el andaluz, aquí se reniega de lo que tenemos. Bochornoso. Dejando en una situación de marginación cultural a estos hablantes, y luego hablan de la que sufre el castellano en otras autonomías, su visión colonial y que no sale de su punto de vista ni les interesa.
Estas mentes pensantes creen que se podrá aprobar en un año. Añaden que se basará en tres puntos: el derecho de los ciudadanos a conocer y usar el catalán y el aragonés, el fomento de su uso en aquellas zonas donde existen hablantes y la garantía de su aprendizaje, que se regulará en la ley aragonesa de educación. Recoge el dirigirse a la administración en una de estas lenguas allá donde se habla, lo que no concuerda con que no sea cooficial, es que hasta la constitución española lo recoge. hablan de que no sea una ley impositiva, y por ese complejo se quedan cortos. Por supuesto que la lengua no está para imponerse, pero sí para respetarse, al nivel de cualquier otra. Por ejemplo a través de Aragón TV se podía promocionar algo este tema, darse a conocer, que no se mirara por bastante gente como algo raro o una extravagancia. Esta cadena parece haber olvidado que su ámbito es Aragón, y no España, para eso ya hay otras muchas cadenas. Y que la gente que no le guste, al menos que no lo ataque, como ha sucedido con la retirada de carteles bilingües en Zaragoza, por la mal llamada concejal de cultura Pilar Alcober. Manera estúpida de gastar dinero público en cambiarlos. Y luego hablan de imposición.

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