martes, 14 de febrero de 2012

El fin de Gran Scala

Una de las grandes tomaduras de pelo a la sociedad aragonesa toca definitivamente a su fin. Resulta lamentable como aprovechándose de la necesidad del medio rural se pretende colar estos proyectos capitalistas y que en nada benefician al conjunto de la sociedad, hipotecando el futuro y el valor actual de los recursos. Nadie se ha presentado en Ontiñena para pagar a los dueños de los terrenos. Ni rastro de los 17.000 millones que iba a gastar ILD. A veces hasta asombra la credulidad. Al menos se han repartido 1,2 millones, seis veces más de lo que hubieran ganado cultivando. Eso sí, en este tiempo la cotización de Aristocrat, principal socio industrial de ILD, ha caído un 80%. Normal que ILD haya rehusado a prorrogar la señal por los terrenos. El proyecto que Biel calificó de lo más grande ocurrido en Aragón desde los Reyes Católicos.




Foto de la vergüenza

Que de todo este bluf y disparate se llegó a aprobar una ley de juego ad hoc, saltándose todos los preceptos legales que había, con tal de beneficiar a un inversor capitalista de dudosa credibilidad. Pero ya entonces, no ahora, para cualquier persona con dos dedos de frente. Es preocupante esa sumisión del poder político al económico. Y que cuando empezaron a salir asuntos raros de este tinglado, desde el gobierno de Aragón se siguió apoyando incondicionalmente este mega proyecto. Hasta el habitualmente prudente Marcelino Iglesias salió a defenderlo. Lo peor de todo esto es que para la próxima vez que venga otro charlatán pasará lo mismo.

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