domingo, 18 de octubre de 2009

La conversión del alonsismo

El alonsismo es un curioso fenómeno sociológico que posiblemente nació y morirá paralelo a la carrera de Fernando Alonso. Ha conseguido que de manera banal, por el mero hecho de ser español, miles de personas sigan que no aficionen a la Fórmula 1. Deporte que en España pasaba bastante inadvertido. Su fulgurante llegada y grandes resultados lo hicieron posible. Y ya se sabe que mucha gente carente de personalidad se suma al caballo ganador. Posiblemente habrá unos pocos a los que haya conseguido aficionar a este deporte. Pero la gran mayoría se marcharán cuando se retire. A pesar de la presencia de otros pilotos españoles, no se vislumbra otro posible campeón del mundo. Porque además la efervescencia va acorde a los buenos resultados del asturiano. Cuando no gana decrece el interés. Lo que resulta bastante pueril.


Buena parte de estos alonsistas llegaron pretendiendo dar lecciones a los escasos aficionados que seguían la Fórmula 1 antes de su llegada. Incluso obligando a seguir al piloto asturiano por el mero y banal hecho de ser español. Esos no nacionalistas que se aficionan a algo en lo que gane un español y además obligan a los demás a lo mismo. Aquí ya había seguidores de Ferrari, de McLaren o de los pilotos antes del alonsismo.


La prepotencia y displicencia se le ha ido bajando con los años a Alonso. Peor es que de las retransmisiones, Lobato, que ejerce de mamporrero del asturiano y líder del alonsismo. No tengo nada especial contra esta gente salvo el papanatismo y banalidad que ejercen, que al final acaban provocando antipatía. Son además faltones con los rivales muchos de ellos. En el año 2005 bien que se reían del mal año de Ferrari y ahora rezan para que su coche sea el más competitivo. La cura de humildad les llegó en los malos tiempos de Alonso en la segunda etapa en Renault. En un deporte donde dependes de la máquina que pilotas, hay que valorar la conducción y rendimiento acorde también a ello.


Criticaban también el trato de favor a Hamilton cuando coincidieron en McLaren. ¿Qué exigirían si Alonso estuviera en un coche ganador español con un compañero extranjero? Ya McLaren no era el equipo más mítico de la Formula 1, el de Prost, Senna o Hakkinen, sino una banda de tramposos. Ahora el equipo mítico es Ferrari, el único que ha estado en todos los campeonatos, el equipo de Lauda, Villeneuve, Schumacher. Son así, dicen lo mismo que hace tres años cambiando el nombre de la escudería. Tampoco es Fiarrari ni hace trampas. Algo que dijo en su día el propio Alonso y que creo que luego se arrepintió. Ha ido cuando Ferrari ha querido y no cuando ha querido él. Los chaqueteros han cambiado el azul por el gris, vuelta al azul y ahora al rojo. El mejor piloto en la mejor escudería. Y quizá no les falta razón. Pero hay que ver todo lo que han hecho y dicho antes. Para su gozo además este año patrocina al equipo el Banco de Santander. Ferrari más español que nunca y olé, que es lo que les importa.

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