martes, 22 de abril de 2008

Maradona & Pelé

Desde mi punto de vista, subjetivo, cuando se trata del gusto de cada uno, me quedo con Maradona, no sólo en lo futbolístico, sino también en lo personal. Maradona, él mismo lo reconoce, lo que ya ayuda a que otros no le digan el ejemplo, no ha sido un ejemplo de conducta. Aunque al que más daño se ha hecho posiblemente sea a si mismo. Pero siempre ha estado contra el poder establecido, desde que era jugador, dignificando el brazalete de capitán. No tengo constancia de ningún futbolista que hable mal de él como compañero. Incluso intentó sacar adelante el sindicato de jugadores. Como él dice, los que se benefician del fútbol, no serían nada sin los jugadores. Mientras que Pelé siempre ha sido apegado al dinero y al poder, a los que ha sacado una gran rentabilidad. Empezando por la infinidad de amistosos que jugaba con el Santos en su apogeo como jugador. Contextualizado en una época dónde no se le daba tanta importancia a ese factor. Es en cierto modo metafórico.




En ésta relación turbulenta, conviene contextualizar la rivalidad futbolística entre Argentina y Brasil, por la supremacía futbolística americana y mundial. También dos estilos históricos, no exentos de calidad, aunque Brasil hace tiempo que vive del marketing en cuanto al jogo bonito. El virtuosismo, alegría y samba brasileña, frente al fútbol potrero, de gambeteo y de garra argentino. El choque de los dos jugadores que para la mayoría se disputan ser el mejor d ela historia. Algo imposible de demostrar de manera inapelable, distintas épocas, el gusto de cada cual. Pelé nunca probó en jugar en una liga europea, aunque entonces tampoco estaba el éxodo masivo de jugadores a Europa. Con sus egos. Pero lo de Pelé, bajo una falsa modestia se esconde su egolatría y sus celos. Decir que Pelé no se discute, que ha sido el más grande, o en plan más socarrón que Pelé sólo habrá uno porque sus padres cerraron la fábrica, da muestra de ello. Y no será porque no haya tenido descendientes. Respondido caústicamente por el Diego de que Pelé debutó con un pibe. De acuerdo que se mete en el terreno personal, pero las críticas de Pelé al Diego también van a su vida personal. Como sus últimas declaraciones. En las que la envidia le lleva a la necedad, y para contextualizarlo mejor, sos un boludo.




Maradona fue un jugadorazo pero vea bien: no pateaba con la derecha, no cabeceaba...no era completo. Con la pierna izquierda que tenía, tampoco le hacía mucha falta la diestra, aparte de ser algo inexacto, incluido lo de la cabeza. Como el pase de cabeza en la final de la UEFA con el Stuttgart. Y marcó buenos goles de cabeza. Excusas. Veía el fútbol antes que los demás, jugaba y hacía jugar. Algo que en Pelé es más lucimiento personal, y siempre acompañado de grandísimos jugadores, que llegaron a eclipsarle como Garrincha, Vavá, Amarildo, Jairzinho, Rivelinho o Gerson. Maradona nunca jugó en equipos con tanto talento acumulado. A Pelé no le precisaron para ganr el mundial 62, ni el 58, por más que se recuerde su fulgurante irrupción, mientras que en el 70 era la guinda al mejor equipo de la historia probablemente. Maradona pudo ir al mundial 78, Gentile le fustigó en el 82, ganó casi sólo el del 86, en el del 90 con peor equipo y lesiones le llevó a la final perdida de injusto penalty y en el 94 fue una negligencia médica. A ver si Pelé, el hombre de las genialidades no completadas, regate por el lado distinto al del balón o tiro desde medio campo, con la derecha o con la mano, hace ésto. Maradona realiza los goles imposibles, éste del video a la Juventus, símbolo del poder económico del norte, a pesar de mi admiración por Platini, y los dos de Inglaterra. Otra metáfora, sin intención de ser un argumento para decidirse por uno u otro. ¿Quién dijo que no había sitio?







En su recomendable autobiografía Yo soy el Diego. (Páginas 165-166) Habla así de Pelé.


Pelé: como jugador fue lo máximo, pero no supo aprovechar eso para enaltecer el
fútbol. El pensó políticamente, pensó que podía ser el presidente de los
brasileños. Y yo no creo que un jugador de fútbol, o un ex jugador de fútbol,
tenga que pensar en ser presidente de un país. Me hubiera gustado que se
propusiera, como yo, para presidir una asociación que defienda los derechos de
los jugadores, que se ocupara de Garrincha y no lo dejara morir en la ruina, que
luche contra todas las acciones de los poderosos que nos perjudican. No me
comparo con él, siempre lo dije y lo repito. Y cuando digo que no me comparo, no
hablo sólo de cuestiones futbolísticas. Tuve oportunidades de cruzarme con él
varias veces. La primera, en 1979, cuando El Gráfico me llevó a conocerlo a Río.
Después, en algunos partidos homenaje y esas cosas. La última, cuando se dio la
posibilidad de hacer un negocio juntos, en el '95. Era una cuestión de piel,
chocábamos demasiado; nos veíamos y saltaban las chispas.


Aunque lo mejor estaba por llegar. Y hay otra cosa: ¿por qué tantos deportistas olímpicos pierden las medallas cuando son sorprendidos dopados y él no? Como dice Maradona, la coca echa para atrás, no te ayuda. No es como el dopaje para mejorar el rendimiento. Aún así, fue el mejor jugador de su tiempo. Y sin la droga aún habría sido mejor, así que a lo mejor Pelé le tiene que estar agradecido por ello, y no habría duda entre él y Maradona en quien es el mejor de la historia. Demuestra una envidia y un ego importantes. Aparte de una falta de valores deportivos. Convirtiéndose en un acusica. En argentino, sos cagón. Porque el mundial 86 fue la mayor demostración de un jugador determinante en esa competición. Porque la argentina era una selección de buenos jugadores, pero no del nivel de los compañeros de Pelé. Fue la demostración del colectivo y del mayor talento individual. Y porque el Diego le ha plantado cara a los poderosos de la FIFA, incluido el compatriota y ex waterpolista Havelange, y sospechas en el mundial de Italia y sucesos posteriores dan de pensar como poco. Pelé en cambio ha sido y es un apegado al poder, viniendo también de una familia humilde, y le encanta darse baños de multitudes saludando en plan estrella.



Luego elige a sus jugadores favoritos, donde por supuesto el marco referencial para analizarlos es él mismo. Humildad siempre. El mejor fue Di Stefano. Zico fue el más próximo a mi estilo de juego. Pateaba tiros libres, daba pases, hacía goles, entraba driblando en el área. Pero a mí me gustaba mucho Di Stefano. Fue mejor, más completo y rápido, hacía muchos más goles. Pues esa descripción de Zico se asemeja mucho a lo que podemos decir de Maradona. Influía en todo el campo ofensivamente.




Aparte que los equipos en los que jugó, crecieron en torno a él. Cuyo mejor ejemplo es el Nápoles, el año anterior había quedado un punto por encima del descenso. Y en torno a Maradona, y sus buenos consejos en fichajes usando su influencia, hizo un gran equipo, con jugadores como Ferrara, Zola, Giordano o Careca. El fenómeno Maradona, en Argentina, en Nápoles, iba más allá de lo deportivo, representaba a la gente humilde, era su alegría y orgullo. Hacía feliz a la gente. Es de mérito ganar dos Scudetto en seis años, en un fútbol tan competitivo y táctico como el italiano, en competencia con equipos como Roma, Inter, Milan o Juventus. Y jugadores como Zico, Rumenigge, Laudrup, Platini, Falcao, Van Basten, Gullit, Sócrates o Passarella. En aquella época, la mayor parte de las figuras estaban en Italia. Después del Cagliari de Riva, el primer equipo del sur en ganarlo, el triunfo del sur pobre frente al norte industrializado que los despreciaba. Quizá recordar la infancia hace que los recuerdos sena tan vivos y entrañables, son los que te marcan. Es difícil encontrar un ambiente tan delirante como el de San Paolo. Aquellos campos no eran tan bonitos como los de ahora, pero tenían otro ambiente, se veía a más gente de la calle y menos etiqueta. Con gente de pie y llenos de publicidad. En unas imágenes algo frías y borrosas de los años 80. Con jugadores menos cool que los de ahora, con pelo largo y morenos. Algo macarras incluso. Daban otra impresión.

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