viernes, 20 de marzo de 2026

Morrissey en Zaragoza

 La primera reacción fue como hallar una serendipia. Morrissey actuaría en Zaragoza. Así que un amigo estuvo rápido para conseguir entradas y no quedarse con la frustración de la ocasión perdida. Así que llegado el día bajamos un grupo algo variopinto de amigos, donde había algún músico, tendencias musicales anglófilas y todos somos melómanos. Todo confluía en una oportunidad única, además que habitualmente Zaragoza no acoge a artistas de tanto renombre regularmente. 

Tan única como sacrificar el partido del Real Zaragoza. Otra gracia de Tebas con los horarios. Vimos el primer tiempo en un bar y nos fuimos con tiempo al auditorio. Eso sí, pendientes del partido en el móvil, 1-0, espera al VAR, gol. Mientras en la pantalla se proyectaban videos escogidos personalmente por Mozz. La altura y mi creciente vértigo me hicieron un poco de mala pasada por un momento. De repente, se oyen unas palmas, segundo gol del Real Zaragoza y la tarde deja de ser silenciosa y triste definitivamente y pinta a jornada redonda y genial.

 Varias personas se agolpan frente a la barrera antiavalanchas, no hay duda, aparece Morrissey y la emoción me embarga por ver ahí mismo al autor de varias de las canciones con las que mi personalidad sensible y tímida se siente más identificada. Se desprende energía, sus movimientos con el equilibrio perfecto entre declamación y elegancia. Su voz profunda, melancólica y potente se conserva bien a sus 66 años. Desde el principio, el público coreando y cantando las canciones. Un amigo me dijo luego que nunca había estado en un concierto donde la gente cantara tanto, y ha estado en muchos. La atmósfera es eléctrica, sensible y alegre. 

La conexión que ha logrado tener y mantener Morrissey con su público es muy especial y raya la devoción. Letras de lirismo, referencias cultas, melancolía protectora y verdad. La sensación tan especial de encontrar un alma gemela. La verdadera valentía es la vulnerabilidad. Tantas personas sensibles y tímidas, o timidez extrema, nos sentimos tan identificadas con él que nos llega a emocionar y a supurar por los polos de la piel, tantos estímulos nos abruman y el cansancio me poseyó acabado el concierto únicamente por esos estímulos recibidos. Necesitamos tiempo y espacio para descansar y recargar energías. 

¿Qué cuál fue el setlist? Y qué importa eso en un concierto de Morrissey. Si es imprevisible. Lo importante es que había salido al escenario a cantar y magnetizar. Esa camisa entreabierta es ya patrimonio musical hace mucho. Expresa cosas que nos cuesta verbalizar o mostrar y que hay personas que las llegan a malinterpretar. Cuando en realidad sentimos las cosas de manera más profunda y pausada. Bueno, no cantó The boy with the torn in his side, yo mismo me hubiera desabrochado la camisa si lo llega a hacer. Estos versos son absolutamente brutales y van más allá de una crítica a las discográficas y los críticos.

The boy with the thorn in his side
Behind the hatred there lies
A murderous desire
For love

How can they look into my eyes
And still they don't believe me?
How can they hear me say those words
Still they don't believe me?
And if they don't believe me now
Will they ever believe me?
And if they don't believe me now
Will they ever, they ever believe me?

Empezó con la potente Billy Budd, en la buena acústica de la sala Mozart y apoyado en una buena banda. Siguiendo I just want to see the boy happy, donde contrasta la fuerte sonoridad con la delicadeza de la letra. Con la tercera canción llegó el momento donde se me humedecieron los ojos y sentí más emoción, con el alegre inicio de Suedehead. Con el público coreando ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah. Un clásico emocionante y primer recuerdo a The Smiths.

 

 Para pasar a la enigmática y fría Notre-Dame. Siguiendo con lo sombrío y las falsas apariencias en una de sus últimas canciones, Make up is a lie, nuevamente con París de fondo.  Y vuelta a The Smiths con la introspectiva A rush and a push and the land is ours. Y el orgullo de su mezcla de orígenes Irish blood, English heart, una canción que emana fuerza y convencimiento. Siguiendo el tono íntimo de Now my heart is full.

Y ese grito a la necesidad de ser amado desde la timidez de How soon is now?. Dicen que la canción más conocida de The Smiths, cosa que personalmente dudo, y que menos se parece a su sonido, cosa en la que sí lo estoy. Nuevamente París en I'm throwing my arms around Paris, nuevamente frío y buscando amor y aceptación en la soledad. Con una esperanza que parece refugiarse en la melodía. Siguiendo con la antitaurina The bullfighter dies, con proyección de desagradables imágenes que contrastan notoriamente con las de las demás canciones llenas de referencias cultas al cine y la literatura. Muerte bajo una agradable melodía. Morrissey en todo su esplendor. Canción que, personalmente, aplaudí con entusiasmo.

 Para pasar a la melancólica The monsters of Pig Alley. Sobre los seres queridos y lo que importa en la vida. Otra de The Smiths por primera vez en esta gira, Half a person. Introspectiva y melancólica aproximación a la propia identidad. 

En algún momento del concierto y sin dejar de dar la mano a las personas afortunadas de las primeras filas, también comentó que iba a dormir a 9 millas de la ciudad. 

Y después de tanta melancolía e introspección, el público se levantó enfervorizado con la ácida First of the gang to die, narrando la historia de Hector y ese trasfondo tan suyo. Siguiendo con otra de The Smiths, la sobrecogedora por la letra de esperanzarse en el amor, "esa vieja historia y falsa alarma", Last night I dreamt that somebody loved me, de esas en las que Mozz parece leerte el alma. La exploración oscura nuevamente de la soledad a través de la figura metafórica de jack el Destripador, en Jack the Ripper.

Y todo el público en pie. Llegan los majestuosos acordes iniciales de Everyday is like sunday. Atemporal y épica. Aunque en realidad, no todos los días sean silenciosos y grises. Una canción que conecta profundamente. Melancolía y rutina. Y la última fue la sarcástica World peace is none of your business, donde critica la apatía y el mantenimiento de la estructura social.

Ah, pero volvió en camiseta para un bis. Un colofón perfecto a un concierto inolvidable con There is a light that never goes out, simplemente una de las más bellas canciones nunca escritas, y que, personalmente, siempre me ha transmitido esperanza. Morrissey lanzó las flores a la pantalla y lanzó su camiseta al pública, una afortunada saltó y pudo abrazarlo y otro chico tuvo menos suerte y fue retenido por la seguridad. Aplausos.

 

Una noche para disfrutar de la genialidad de Morrissey y el poder sanador de la musica. Ya mientras se regresa a casa por la autovia bajo el  evocador manto de las estrellas.

viernes, 6 de septiembre de 2024

Qué inocentes éramos

 Septiembre es un mes que emana cierta melancolía. El verano va acabándose y empiezan a amarillear las hojas. Me gusta la luz tamizada y una temperatura más suave, que permite disfrutar mejor del paisaje. Por eso, si puedo, lo elijo como mes vacacional.

Así que estaba ordenando algunos viejos archivos en el ordenador. Apareció una carta que escribí cuando en el Ligallo de Redolada de Valdejalón se dilucidaba la posición sobre Mularroya. Un escrito del que me había hablado un amigo entrañable que en su momento había ayudado a convencer a otras personas. el estilo es tan constructivo como cándido. Aquello nos quitó de un sopapo la inocencia sobre la política. Era afiliado de Chunta pero vivía fuera, así que redacté la carta para dejar constancia de mi opinión. Recuerdo que con mi amigo repasamos la misma para no olvidarnos de nada importante. Entonces en Ricla la asociación La Sabina ya se había posicionado un tiempo atrás. El día de la reunión a mi amigo le impidió la entrada un tipo que hoy es diputado provincial. Otras personas de su cuerda sí pudieron entrar sin ser tampoco afiliadas. Recuerdo su comentario, esperaba más de CHA Valdejalón.

 

Siempre he resaltado la coincidencia de que coincidieron en el tiempo los asuntos de Mularroya y la expulsión de Chobenalla. El contexto era que en 2003 Chunta había alcanzado su techo electoral con casi 100.000 votos en las elecciones autonómicas. Había llegado el momento de instalarse en el sistema y soltar lastre por la izquierda. Comprobamos casi cruelmente que no era gente como tú, o mejor dicho, tú no eras gente como ellos. A ambos asuntos el aparatik chuntero siempre le ha quitado importancia en el declive, pero fueron dos grandes grietas sobre las formas de actuar de Chunta y su presumida coherencia. Chunta ya no acogía a quién veía las cosas un poco diferente de los demás. Vinieron las persecuciones y purgas electorales. Encabezadas por personas hoy idolatradas como referentes del aragonesismo como Chesús Bernal, que en vida nunca mostró el menor arrepentimiento. Hasta Labordeta se posicionó a favor de Mularroya. Cosa que algunos todavía no le hemos perdonado al abuelo. Todo a pesar de querer quitarle importancia a ambas cuestiones. El caso es que para no ser importantes, en ambos casos se acabó rectificando al cabo de los años. Chobenalla, en un ejercicio de dignidad, renunció en 2008 a ser readmitida como las juventudes de Chunta. Entre medias un bochornoso intento de linchamiento en un mitin electoral. Algo más tardaron con Mularroya y no fue hasta 2016. De hecho, hay un significativo grupo de personas en Chunta que siguen opinando lo mismo y actuando de igual manera. Pero a ellas no se les persigue.


La fecha marca 21 de abril de 2004. Más los años anteriores desde la promulgación del Plan Hidrológico Nacional. Han pasado más de 20 años y casi da un poco de vértigo ese lapso de tiempo. Supone casi media vida de lucha contra esta gente. Alguien a quien esperabas como aliado y es tu peor enemigo. Veinte años y los que nos quedan por delante. Eso hay que saber relativizarlo para que no te afecte demasiado mentalmente. Luego vinieron otras decepciones también inesperadas. En su momento se darán más detalles, pero todavía estamos en litigios. Entonces piensas que si la causa es noble la gente que la defiende también lo es, pero no es así. Gente sectaria y con exceso de ego y que ha propiciado la falta de relevo generacional. Por no decir mediocre que pretende mantener ínfimos núcleos de poder. Mi generación sigue pero ya está amortizada. A mí todo esto me ha provocado una agudización de la somatización en forma de molestias estomacales, que arrastraba de la adolescencia, a lo que se ha sumado episodios de ansiedad. Y lo que más me duele, hacer sufrir a seres queridos. Por contra he conocido a algunas personas extraordinarias.

La lectura me ha sumergido en una suave melancolía. Por la gente que merece la pena, por el paisaje, por nuestra propia identidad y dignidad. Destaco algunas partes especialmente significativas. Ya ha pasado suficiente tiempo para desclasificarlo.

Inspira ternura la idea de que Chunta pudiera plantear un debate sincero. Fueron con las cartas marcadas como buenos tahúres a una encerrona. Y no hablo sólo de esa reunión.


Aquí aparece un punto clave que han venido manejando estos trileros y adláteres. Con cómplices dentro de Chunta. Pero no me quiero olvidar de otras personas de Chunta que sí nos apoyaron sinceramente. Superando la visión pirineísta de que sólo ahí hay espacios naturales de valor. ¿Nos suena de las energías renovables ahora? La patraña es que esta gente ha negado con total desfachatez que se trate de un trasvase, al ser en la misma cuenca. Así como el dato de que solo en octubre se puede garantizar el caudal de trasvase sin dejar seco el río. ¿Alguien cree que van a desaprovechar esa obra? Un túnel con capacidad de 8 m3s cuando el caudal medio del Jalón es de 7 m3s. Veinte años después hemos visto la llegada de los fondos de inversión a la agricultura comarcal y el almacenamiento de datos. Los que puedan pagar el agua, no los pequeños agricultores.

Esto lo escribí sin haber visitado aún las Hoces del Jalón en Embid de la Ribera. Sin conocer el rico patrimonio etnográfico, ni el Olivar de la Iglesia, gracias, Manuel, por enseñármelo antes de su triste e infame destrucción. Con la ermita de Los Palacios todavía en pie. Nuestro paisaje vital.


Aquí entra otra de las grandes patrañas que también ha promovido CHA Valdejalón, que es la falta de oposición social. Para no haberla bien que se encargaron en su día de limpiar sus listas electorales. Al punto de dejar caer la alcaldía de Morata de Jalón, pensando que así debilitarían la lucha, pero nos subestimaron. Tampoco es que sean el lápiz más afilado del estuche.


Otro aspecto a destacar es la brutal campaña sostenida durante todos estos años de embrutecimiento y degradación moral e intelectual a la población comarcal. Ha faltado una información veraz para un verdadero debate. Han omitido la palabra trasvase hasta que empezaron las obras de la maldita tubería. Especialmente el panfleto de periódico comarcal. Y por último la visión de un reducido grupo de personas de que desde la cabecera comarcal debían decidir los designios de los demás pueblos. Tratándonos con desdén y como menores de edad políticamente. En cambio observamos como un mego ha llegado a alcalde de La Muela diciendo que sí a todo lo que ellos planteaban. Nosotras, en el lado correcto de la historia.

martes, 16 de julio de 2024

Todos los niños querían ser Arkonada

 Cuando era niño todos los niños que les gustaba la portería querían ser Arkonada. Con independencia del lugar donde vivían y el equipo del que fueran. El mítico portero de la Real Sociedad volaba literalmente bajo palos. Cuando se lanzaba a por el balón, del impulso que cogía seguía ascendiendo, a lo que unía unos excepcionales reflejos. Una grave lesión en 1985 y un mal partido, excepción a la regla, en Gales, quitaron a Arkonada de la portería de la selección por el sobrio Zubizarreta. Sin embargo hasta su retirada en 1989 la portería del vetusto Atotxa fue suya. Para mí, su apellido poco menos que era sinónimo de puerta infranqueable.

En la Eurocopa del 84 fue el principal responsable de que la selección española llegara a la final. Con actuaciones memorables ante Dinamarca y Alemania especialmente. Hubo una espuria polémica sobre su presunta negativa a llevar las medias con la bandera por unas blancas, como las que jugaba con su club. A pesar de llevar muchas veces el brazalete con la bandera. Lo caprichoso e injusto del fútbol hace que se le recuerde por el gol que se tragó de falta de Platini en la final, una final a la que no se hubiera llegado sin su aportación.


 

En la mirada inocente de un niño solo ve a un ídolo deportivo al que quiere emular. Saltar como él y llegar a balones que parecen imposibles. No importaba que fuera vasco. Ni un niño era consciente de la tensa situación socio política del momento. Pero parece que hay nostálgicos de esa época que por suerte para ellos, ni siquiera les tocó vivir.

Es indudable el giro en los últimos años, plenamente consolidado, de la izquierda abertzale y su apuesta por vías pacíficas y frentes amplios. Se puede debatir si por el camino ha dejado demasiadas concesiones ideológicas o no. pero el éxito electoral es indudable. Con los años siento cada vez mayor aversión a puristas y sectarios. Esa es la gente que más impide avanzar a la izquierda. Que en 2024 aparezca en Elorrio una pintada contra Merino y Oyarzabal nos retrotrae a Rentería 87 y épocas pasadas y superadas. La nostalgia endulza el pasado, lo mitifica. A esa gente quizá le convendría un paso por el palacio de La Cumbre o el cuartel de Intxaurrondo, funestos epítomes de tiempos oscuros. O que llamen reformistas a quienes han sufrido tortura, cárcel e ilegalización de sus siglas políticas.

Uno se pregunta quien se cree esa gente para llamar traidores a dos futbolistas. Misma estirpe que los que siguen cantando lo de la goma 2. En un pueblo donde tienen familia, esparciendo el daño adrede. No citan a Alex Remiro, compañero de la Real Sociedad, ni a Laporte ni a los del Athletic, que en su lógica de pensamiento serían igual de traidores. Por lo que está claro que es una acción a nivel local.

Habrá que recordarles que en los años de plomo de ETA, solo Kortabarria, quien llegó a jugar 4 partidos con la selección española, renunció a ella en 1977. Es todo un debate la legitimidad de jugar o no con la selección y aprovechar tu carrera deportiva. Sobre todo cuando hay una imposibilidad de jugar con la selección que sientes. Pero todos los demás de la Real Sociedad fueron a la selección española: el mismo Arkonada, Gorriz, Alonso, Satrustegi, Zamora, Lopez Ufarte, Uralde, Begiristain, Bakero... También traidores? Mucho se habló del ambiente y la tensión política en la concentración española durante el Mundial 82. Prefiero recordar las palabras de Zamora, Satrustegi o el mismo Arkonada sobre Juanito, con quien tuvieron encarnizadas batallas deportivas aquellos años. El homenaje en 1987 ante la desgraciada muerte de Javier Sagarzazu. Pensar que el fútbol es rivalidad en el campo pero amistad, o al menos, respeto fuera del césped.

Varios de los futbolistas citados ya estaban en 1975. Cuando, todavía ilegalizada, se metió en Atotxa una ikurriña de estrangis. Los jugadores de Real Sociedad y Athletic Club salieron con ella al campo. Para eso hacía falta más valor y compromiso que para hacer una pintada anónima.

Finalmente y en una entrevista, Arnaldo Otegi explica y razona muy bien esos sentimientos. Pero también reconoce que hay mucha gente en Euskal Heria que se siente española. Y que Asirón puso pantallas gigantes en Iruña para ver la final. A eso se le llama convivencia. Y cada uno con su idea. Yo mismo no soy un forofo de la selección española, pero me alegré sinceramente por todas las amistades que se llevaron una alegría. Y recordar que todos los niños querían ser como Arkonada.

jueves, 20 de junio de 2024

El órdago de Jorge Pueyo

 Si por algo destaca Jorge Pueyo es por su atrevimiento y por no dejar a nadie indiferente. Luego se puede estar más o menos de acuerdo con sus posiciones y con esa querencia por llamar la atención. Algo especialmente significativo esto último tratándose de un diputado aragonés, que habitualmente quedan diluidos en el maremágnum parlamentario y la obediencia de partido. No creo que ni siquiera Labordeta, pues este siempre fue por libre, haya demostrado una mayor obediencia territorial que Jorge Pueyo. Quizá Emilio Gastón con el PSA.

Y eso es lo que pasa cuando alzas la voz. Literalmente en el caso de Jorge Pueyo por su aderezada gestualidad. Al caso de su (no) negativa a la financiación singular para Cataluña. Eufemismo que esconde que nuevamente serán otros territorios del Estado los que vean menguadas sus atenciones. Circunstancia ya advertida por Izquierda castellana, los tejemanejes del PSOE y su manera de agarrarse al poder, no puede hacer más pagano a la España interior en sus negociaciones con la burguesía catalana y vasca. Un día habrá que abrir ese melón.

Todos esos "internacionalistas" que cargan contra Jorge Pueyo por pedir únicamente un trato igualitario con Aragón. Tal y como se recoge en nuestro estatuto de autonomía en el tema de la hacienda propia. Habrase visto. Desde cuando en la estructura del estado español le corresponde a Aragón un trato igualitario. La palabra clave es anticatalanismo. Porque por ejemplo antiaragonesismo no entra en sus cabezas. Dónde están esos "internacionalistas" para apoyar el pago de la deuda histórica del Estado con Aragón, cifrada en 20.000 millones. Dónde están esos "internacionalistas" para denunciar el expolio energético, rumbo mayormente, casualidad, a País Vasco y sobre todo a Cataluña con una autopista energética en proyecto. Unicamente creo recordar a Bildu y por sus consecuencias medioambientales. Dónde estaban esos "internacionalistas" cuando en el tema de Sigena recibíamos insultos. Pues donde han estado, estarán y están casi todos, posicionados con el fuerte. A la fin no es lo mismo ser revolucionario en Hernani que en un pueblo perdido de Aragón. Es en el segundo donde hay que demostrar mucha más personalidad. Y por supuesto, callados ante las constantes amenazas de ruptura de pacto emanadas por Puigdemont. El sí puede, por supuesto. Tampoco ahí tienen contradicción alguna en empatizar con semejante personaje.

Esta gente nos ha asignado a los soberanistas aragoneses el papel de comparsas. Amigos mientras no cuestiones. Y cuando se entra en debate es donde se ve como son de verdad las personas y se reduce mucho quienes nos tratan de igual a igual. Nos quieren para en un entorno difícil defender sus posturas en base al "internacionalismo", aún a costa de nuestro propio crecimiento e implantación. Una cuestión que se la trae al pairo. Y que por supuesto no es recíproca salvo contadas excepciones. Aquí incluiría a la progresía españolista que por lo general no tiene ni idea de lo que pasa aquí y cree que sus recetas son válidas para todos. Elección tras elección nos traen sus inventos que vuelven a fracasar.

Es hora de aunar fuerzas. La última asamblea de Puyalón hace el análisis en ese sentido. Nos va mucho en ello. A pesar de que en nuestro entorno veo demasiado ego y sectarismo y hasta notables faltas de educación. Hay una generación joven que ese debe ser su principal objetivo. No llevan mochilas del pasado.  No es que me haya vuelto simpatizante de la Chunta, sigue habiendo en ese partido personas que políticamente me causan repugnancia y que siguen sin asumir sus errores e injusticias con sus propios compañeros. Pero en ese atrevimiento de Jorge Pueyo habla sin tapujos de su oposición a Mularroya y el trasvase del Jalón, y con eso tiene mi respeto. Aunque luego se pueda disentir. Como que ir de la mano de partidos de ámbito territorial que defienden una financiación autonómica donde principalmente se atienda por población, perjudica notoriamente a Aragón y no creo que sea la mejor manera de conseguir el objetivo. Eso sí, en una partida de póker hay que saber jugar no solo las cartas sino cuando lanzar un órdago, porque si no se cumple ya se sabe lo de jugador de órdagos que no se acaban creyendo. Y el PSOE es experto en moverse en ese juego.

Morrissey en Zaragoza

 La primera reacción fue como hallar una serendipia. Morrissey actuaría en Zaragoza. Así que un amigo estuvo rápido para conseguir entradas ...